Deportivo Maipú volvió a tropezar en un momento clave de la temporada. El conjunto mendocino cayó 1-0 ante Tristán Suárez en el estadio Omar Higinio Sperdutti por la fecha 17 de la Zona B de la Primera Nacional y no logró recuperarse de la derrota sufrida en la jornada anterior. Más allá de la paridad que mostró el encuentro durante gran parte de la tarde, dos errores propios terminaron inclinando la balanza a favor de la visita.
El Cruzado afrontaba una oportunidad importante para volver a sumar de a tres y mantenerse en puestos de clasificación al Reducido por el ascenso. Sin embargo, la derrota lo dejó con 21 puntos y fuera de la zona de privilegio, en un campeonato que cada vez muestra una pelea más ajustada por los primeros lugares.
El partido tuvo un desarrollo discreto durante la primera mitad. Ambos equipos ofrecieron poco en ataque, con escasas situaciones de riesgo y demasiadas imprecisiones en la elaboración. La falta de profundidad fue una constante y los arqueros prácticamente no tuvieron trabajo durante los primeros 45 minutos.
El encuentro cambió en el complemento. Impulsado por la necesidad de hacerse fuerte como local, Maipú adelantó sus líneas y asumió el protagonismo, mientras que Tristán Suárez apostó por un planteo más conservador, replegándose cerca de su área y esperando la posibilidad de lastimar mediante contragolpes.
Cuando el equipo mendocino parecía tener el control territorial del partido, llegaron las acciones que modificaron el desenlace. La primera ocurrió con la expulsión de Ferreyra, quien protagonizó una agresión sin pelota que le costó la tarjeta roja directa. La decisión dejó al Cruzado con diez jugadores en el tramo decisivo del encuentro y condicionó el cierre del partido.
Con un hombre más, Tristán Suárez encontró espacios y aprovechó la desesperación del local. A falta de ocho minutos para el final, una infracción dentro del área derivó en un penal para la visita. Berón se hizo cargo de la ejecución y no falló. Su remate significó el 1-0 que terminaría siendo definitivo en el Sperdutti.
El resultado dejó un sabor amargo en Maipú, no solo por la derrota sino por la manera en que se produjo. El equipo había mostrado una actitud más ambiciosa en la segunda mitad, pero terminó siendo víctima de sus propias equivocaciones. La expulsión y el penal fueron dos golpes que no pudo absorber y que terminaron costándole puntos importantes en la lucha por ingresar al Reducido.
Con 21 unidades en la tabla de posiciones, el conjunto mendocino deberá reaccionar rápidamente si pretende mantenerse en la pelea por el ascenso. La derrota ante Tristán Suárez dejó al descubierto que, en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, los errores propios suelen pagarse demasiado caro.
