“No te olvides, esto explota”, aseguraba el flyer de la fiesta clandestina La Fest de los Cubanos, que se realizó el sábado 28 de setiembre de 2019 en una vivienda del barrio Soeva, en Guaymallén.

Pero, la celebración terminó con un sangriento desenlace cuando a la salida se produjo un enfrentamiento entre dos facciones de jóvenes, en el que fue asesinado Joaquín Nano Roldán, de 15 años.

Este jueves, a poco menos de dos años de ocurrido el asesinato, el único imputado del caso fue condenado. Se trata de Brandon Campillay (20), a quien el juez Jorge Luis Del Pópolo, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, le impuso una pena de 14 años de prisión.

El magistrado se inclinó por las contundentes pruebas que presentó el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien lideró la instrucción y solicitó una pena de 16 años para el imputado, al igual que la querella. Mientras que la defensa pidió la absolución. 

Diversos testigos presentados por el representante del Ministerio Público apuntaron contra Campillay como el autor del balazo que terminó con la vida del adolescente. Mientras que ruedas de personas, peritajes y cotejos también comprometieron al acusado.

Enfrentamiento letal

Corrían las 4.45 de la madrugada del domingo 29 de setiembre del citado año, cuando decenas de jóvenes salieron de la propiedad donde se realizó La Fest de los Cubanos, en calles Bolivia y Virgen de las Nieves.

Era la segunda vez que se celebraba la fiesta clandestina en ese lugar, pero la tranquilidad de edición anterior no se repitió. Al parecer, dos facciones enemistadas en la zona iniciaron una salvaje riña cuando se cruzaron en la calle.

Gritos, insultos y corridas desembocaron en detonaciones de arma de fuego. Producto del ataque armado, un Roldán resultó con un impacto de bala en el abdomen.

El chico fue llevado hasta el Hospital Notti, donde quedó internado en grave estado.

Mientras el adolescente peleaba con su vida, los desmanes continuaba en ese sector del distrito guaymallino de Belgrano.

Allegados a la víctima se dirigieron hasta el barrio Gomensoro, donde residía Campillay, a quien sindicaron con responsable del ataque desde un primer momento. El objetivo era hacer justicia por mano propia

Pero policías lograron controlar la situación y evitar un nuevo ataque que terminara con heridos.

YouTube video

Al día siguiente, alrededor de las 6.30, Roldán falleció en el nosocomio pediátrico, producto de la herida de bala que presentaba.

Tras la muerte, la causa avanzó y se solicitó la captura de Campillay. Pero el joven había abandonado la barriada donde vivía. 

Casi dos semanas después, personal de la División Homicidios, con colaboración de la Unidad Investigativa Departamental San Rafael (UID), capturaron a Campillay en ese departamento sureño.