La Unidad Fiscal de Delitos Económicos autorizó al empresario de la noche y creador de la Vendimia Gay Ricardo “Tito” Bustos a salir del país durante tres meses, aunque condicionó el permiso al cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos la constitución de una fianza personal o real de 15 millones de pesos, la que ya fue rendida.
Bustos, quien está imputado, fijó domicilio en Barcelona, España, donde permanecerá temporalmente mientras continúa sometido al proceso penal que lo investiga por presunta administración fraudulenta y falsedad ideológica, en un caso que fue revelado por este diario la semana pasada.
La medida quedó formalizada durante una audiencia realizada en la fiscalía de Mariana Pedot, donde Bustos fue notificado de la ampliación de las condiciones para mantener su libertad.
Además de la caución económica, la fiscalía le exigió remitir los comprobantes de compra de los pasajes de ida y vuelta, informar datos precisos de residencia y contacto en el exterior y mantener una conexión a internet que permita su localización y participación en eventuales audiencias virtuales, sostiene una resolución a la que accedió El Sol.
Durante el acto, el empresario informó que residirá en Barcelona, y que continuará utilizando su teléfono celular argentino para comunicaciones vía WhatsApp. También quedó obligado a solicitar autorización previa al Ministerio Público Fiscal antes de realizar futuros viajes o adquirir nuevos pasajes al exterior.
Imputaron al creador de la Vendimia Gay por la “venta fantasma” de un inmueble
La investigación por una presunta maniobra fraudulenta vinculada al histórico inmueble donde funcionó el boliche Treinta y Pico derivó en la imputación del empresario nocturno Ricardo “Tito” Bustos, una figura ampliamente conocida en Mendoza por ser el creador de la Vendimia…
La autorización se conoció semanas después de que Bustos fuera imputado en una causa que investiga una presunta maniobra irregular relacionada con el histórico inmueble de calle Rioja donde funcionó el boliche Treinta y Pico.
La fiscal de Delitos Económicos, Susana Muscianisi, actualmente de licencia, le atribuyó los delitos de administración fraudulenta en concurso real con falsedad ideológica, acusación que fue avalada por el fiscal en jefe Alejandro Iturbide.
Cuando fue notificado de la acusación, Bustos optó por no declarar. En aquella misma audiencia solicitó permiso para abandonar el país por tres meses. El planteo había sido rechazado por la querella, representada por el abogado Lucas Colucci, quien expresó su oposición ante el Ministerio Público Fiscal.
Finalmente, la fiscalía resolvió conceder la autorización bajo estrictas condiciones de control y con una garantía económica de 15 millones de pesos.
La investigación tiene como eje la venta del principal activo de Proyecto Omega SA, sociedad creada en 2005 para la explotación de actividades nocturnas y propietaria del inmueble donde funcionó el tradicional local bailable.
Según la reconstrucción de la fiscalía, la firma estaba integrada originalmente por Bustos, Sandra Mabel Miranda y Ángel Ramón Silicato, cada uno con una participación equivalente a un tercio del paquete accionario.
De acuerdo con la hipótesis acusatoria, luego de adquirir la parte de uno de los socios fundadores, Bustos habría quedado en una posición dominante dentro de la empresa y avanzó con la venta del inmueble en junio de 2022.
Del expediente se desprende que fue por un monto que estaba muy por debajo del valor real del bien y que la operación se concretó sin las autorizaciones societarias necesarias, perjudicando económicamente a Miranda, quien conservaba una participación accionaria.
La fiscalía también sostiene que para concretar la operación se habrían utilizado actas societarias que no reflejaban lo ocurrido en realidad y que incluían decisiones que la accionista denunciante aseguró no haber aprobado ni firmado.
Sobre esa base, el Ministerio Público consideró que Bustos habría excedido las facultades que tenía como presidente de la sociedad, provocando un perjuicio patrimonial y utilizando documentación presuntamente falsa para llevar adelante la venta del histórico inmueble.
