Desde noviembre de 2022, un músico oriundo de la Zona Este se encuentra tras las rejas, acusado de abusar sexualmente de su hijastra menor de edad en múltiples ocasiones. La investigación sostiene que, durante un periodo de más de tres años, los hechos se produjeron en diferentes domicilios donde el hombre, de 34 años, convivió con su ex pareja y hasta en medio de unas vacaciones en el Sur provincial.
En junio de este año, la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya finalizó la instrucción y requirió la elevación a juicio de la causa en la que el detenido se encuentra imputado por varios hechos de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por ser cometido contra una menor de 18 años aprovechando la convivencia y por ser encargado de la guarda y un abuso sexual simple, todo en concurso real.
Sin embargo, la defensa del sospechoso se opuso al pedido de la fiscalía con el objetivo de evitar el debate. Básicamente, los representantes legales del presunto abusador buscan la nulidad del requerimiento de elevación a juicio o el sobreseimiento de su cliente por la duda.
El miércoles 21 de este mes, se celebró la primera audiencia para definir la situación del músico, en la que la jueza Marina Martín comenzó a escuchar los argumentos de los defensores y también de la parte acusadora, representada por la ayudante fiscal Andrea Sandoni.
Debido a que el tiempo programado para la sesión era breve, la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 debió interrumpir la exposición de la representante del Ministerio Público y pasar a un cuarto intermedio.
Por eso, se fijó fecha para que el 4 de setiembre Sandoni finalice sus argumentos y para la presentación de la querella, a cargo de Andrés Contardi. Luego, la jueza deberá definir si el imputado pasará o no a juicio oral.
Lesiones y un relato creíble
Entre los argumentos que presentó la fiscalía para justificar que el músico sea sometido al juicio oral se encuentra el examen físico que le practicó el Cuerpo Médico Forense (CMF) a la niña, quien actualmente tiene 12 años.
Los médicos determinaron que la pequeña presentaba “desgarro de himen” de vieja data, lo que permitió confirmar que había sido víctima de un abuso sexual con acceso carnal.
Por su parte, durante una entrevista practicada por el Equipo de Abordaje de Abuso Sexual, la pequeña detalló su padrastro la “tocaba en las partes íntimas”. Esa misma situación la ratificó en Camara Gesell, agregando que la accedió con sus manos y le provocó “dolor”.
La criatura relató que los hechos se iniciaron por octubre de 2018, cuando ella tenía entre 7 y 8 años, siempre mientras su madre se encontraba trabajando y el hombre cuidaba de ella y de sus hermanitos.
Además, añadió que las vejaciones se produjeron “un montón de veces” durante más de tres años y que la última vez sucedió entre febrero y marzo de 2022. Incluso, relató que en 2021 el músico abusó de ella dentro de una carpa, mientras la familia vacacionaba en un camping de Valle Grande, en San Rafael. En tanto, el resto de los episodios habrían ocurrido en domicilios de Las Heras y Guaymallén, donde convivieron la víctima y sindicado victimario.
Por otro lado, de la entrevista psicológica a la menor surge que su relato presenta “coherencia interna” y que es “verosímil y reúne indicadores de credibilidad”. Y agrega que “no se evidenciaron indicadores de fabulación ni tendencia a inventar historias”, consta en el expediente.
Con esas pruebas, la fiscalía y la querella buscarán que la causa avance hacia el juicio oral contra el imputado, quien anteriormente fue sobreseído otro expediente por una denuncia de exhibiciones obscenas hacia otro hijo de su ex pareja, también menor de edad.
