El "Enano" Basaez Morales y Bayron Eduardo González Castro, con armas y dinero en efectivo.

Los dos jefes chilenos de la organización que traficó armas entre Argentina y Chile siguen prófugos. A más de dos años de que este diario comenzara a revelar detalles de la investigación, el Ministerio de Seguridad de la Nación reforzó hace pocos días el pedido de colaboración para capturarlos y mantiene una recompensa de cinco millones de pesos para quienes aporten información que permita detenerlos.

Se trata de Lisandro Eduardo Basaez Morales, alias Petiso o Enano, y Franco Simón Basaez Vilchez, conocido como Javi, señalados por la Justicia federal como los máximos responsables de una estructura criminal que abastecía con pistolas y municiones al mercado ilegal del vecino país.

El caso que evidenció cómo es el tráfico de armas a Chile

Pasadas las 7 de este jueves, policías federales, de la PDI de Chile y gendarmes realizaron un trabajo investigativo en conjunto con la Justicia federal que decantó en 17 allanamientos en diferentes barriadas de los departamentos de Maipú, Guaymallén y Luján…

La difusión de las nuevas fichas de búsqueda volvió a poner el foco sobre los líderes de la organización. Basaez Morales, chileno nacido el 13 de septiembre de 1994, tiene pedido de captura nacional desde mayo de 2024 e internacional desde agosto de 2025.

Su socio, Basaez Vilchez, también chileno y nacido el 19 de octubre de 1986, presenta las mismas órdenes judiciales. Ambos permanecen prófugos y figuran entre las ocho personas buscadas por la megacausa por tráfico internacional de armas que instruye la Justicia federal de Mendoza.

Tal como ha revelado El Sol, la investigación sostiene que los dos dirigían una estructura perfectamente organizada que operó entre octubre de 2021 y diciembre de 2023.

“Javi”, Franco Simón Basaez Vilchez, está prófugo desde hace más de dos años.

Según la reconstrucción de los pesquias policiales y judiciales, Basaez Morales era el encargado de conseguir armas, municiones y accesorios en Brasil y en la provincia de Buenos Aires junto a su pareja, Gisselle Ivonne Figueroa, mientras que Basaez Vilchez coordinaba la distribución hacia Chile mediante una red integrada por camioneros, empresarios del transporte, acopiadores y financistas.

El dinero circulaba mediante transferencias internacionales y billeteras virtuales, un mecanismo que permitió mover importantes sumas para sostener el negocio clandestino.

Las pruebas incorporadas durante la instrucción también muestran el estrecho vínculo entre Basaez Morales y otro de los organizadores de la estructura, Bayron Eduardo González Castro.

Entre la evidencia reunida aparecen fotografías en las que ambos exhiben armas de fuego junto a importantes cantidades de dinero en efectivo, imágenes que para los detectives reflejan el poder económico alcanzado por la organización y constituyen uno de los elementos que comprometen a los líderes prófugos.

La pesquisa, desarrollada de manera conjunta entre la Justicia argentina y chilena, permitió desarticular buena parte del engranaje criminal tras los allanamientos masivos realizados en mayo de 2024.

Más de una veintena de personas fueron detenidas y el expediente terminó con 26 procesados por distintos delitos. Los investigadores determinaron que la banda funcionaba mediante células independientes que respondían a los dos jefes y que utilizaban códigos para evitar ser descubiertos. En las escuchas telefónicas, por ejemplo, hablaban de “zapatillas” cuando en realidad hacían referencia a armas de fuego.

Además de Basaez Morales y Basaez Vilchez, el Programa Nacional de Recompensas mantiene pedidos de colaboración para capturar a Aldana Matilde Glaria Orellana, Yoel Ignacio Beaumont Sandoval, Kevin Matías Sandoval González, Carlos Damián Algañaraz, Selene Anahí Obregón y otros integrantes de la organización.

Sin embargo, para los pesquisas, los dos chilenos continúan siendo las piezas clave de una banda que logró introducir decenas de armas y miles de municiones al mercado negro chileno antes de que la investigación comenzara a desarticular su funcionamiento.