Las cámaras del CEO durante los festejos.

Los festejos por la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 dejaron este miércoles por la tarde uno de los episodios más violentos de la jornada en Ciudad. Mientras miles de hinchas celebraban el triunfo sobre Inglaterra, una comisión policial fue atacada por una patota cuando realizaba tareas preventivas en las inmediaciones de los portones del Parque General San Martín. El caso no había trascendido en detalle, pero, de acuerdo con información a la que accedió El Sol, fue de extrema gravedad.

El saldo fue de tres efectivos lesionados, uno de ellos con heridas de importancia en el rostro que obligaron a su internación y que, de acuerdo con fuentes judiciales y policiales, debía ser sometido a una intervención quirúrgica.

La causa quedó en manos del fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Oscar Malla, de turno durante la feria judicial, quien ordenó una serie de medidas para primero individualizar y luego identificar a los autores del ataque.

El hecho se produjo a las 18.15 de este miércoles, cuando una movilidad policial que participaba del operativo especial de seguridad dispuesto por el Ministerio de Seguridad, denominado “Prevención y Seguridad–Argentina vs. Inglaterra”, se encontraba detenida sobre Boulogne Sur Mer, al norte de la intersección con Emilio Civit, respetando la luz roja del semáforo. En la patrulla había cuatro efectivos: tres auxiliares -dos mujeres y un chofer varón- y una oficial ayudante como responsable.

En ese momento, al menos tres sujetos exaltados se aproximaron de manera repentina hasta la parte trasera de la patrulla e intentaron abrir la cajuela. La maniobra fue advertida por los policías y el conductor descendió inmediatamente para impedir que accedieran al móvil.

No alcanzó siquiera a alejarse unos metros del vehículo. Apenas puso un pie sobre la calle, fue rodeado por los malvivientes, que comenzaron a golpearlo con trompadas y patadas. La agresión le provocó una profunda lesión cortante en la zona del mentón y la mandíbula, mientras la sangre comenzó a cubrirle gran parte del rostro, destacaron las fuentes y también testigos a este diario.

El resto de la comisión descendió del patrullero para auxiliar a su compañero e intentar controlar la situación. Sin embargo, lejos de cesar, la violencia escaló.

Mientras el policía lesionado intentaba volver a ingresar al móvil para resguardarse, los agresores tironearon la puerta del conductor para impedir que la cerrara y continuaron golpeándolo.

Paralelamente, otro de los atacantes se dirigió hacia el lateral del acompañante y golpeó de lleno en el rostro a una de las policías que integraba la comisión. Al mismo tiempo, una tercera uniformada recibió una fuerte patada en una de sus piernas cuando intentaba asistir a su compañero herido.

La secuencia se extendió durante algunos instantes hasta que varias personas que participaban de los festejos intervinieron para separar a los agresores.

Esa circunstancia permitió que los policías pudieran retirarse del lugar y comunicar la emergencia al Centro Estratégico de Operaciones (CEO), desde donde se dispuso el envío de apoyo y la asistencia médica urgente para el efectivo que presentaba las lesiones más severas.

Inicialmente, fue derivado al Centro Odontológico de OSEP. Ante la gravedad de las heridas y la falta de recursos para atenderlo, luego fue trasladado a otro establecimiento asistencial, donde los médicos diagnosticaron un traumatismo facial en la región maxilar inferior, con desplazamiento posterior de la mandíbula, exposición de los alvéolos dentarios y la posible pérdida de una pieza dental.

Ante ese cuadro clínico, los profesionales ordenaron radiografías y una tomografía computada para determinar el alcance de las lesiones y establecer si existían fracturas óseas. Fuentes del caso confirmaron que este jueves el integrante de la fuerza permanecía internado y que debía ser sometido a una intervención.

Con el avance de la instrucción, los pesquisas comenzaron a trabajar sobre diferentes elementos probatorios. Uno de los más importantes sería el registro del domo de videovigilancia perteneciente al CEO, ubicado sobre la esquina este de Emilio Civit y Boulogne Sur Mer y orientado hacia la intersección donde ocurrió el ataque.

Las imágenes son consideradas fundamentales para reconstruir la secuencia completa de la agresión en la causa que lidera Malla, establecer cuántas personas participaron y avanzar con la individualización y posterior identificación de cada uno de los autores.

Según las fuentes consultadas, esa tarea era una de las principales prioridades que tiene el expediente y se “encuentra en pleno proceso”.

En ámbitos judiciales calificaron el episodio como “uno de los más graves registrados durante el operativo de seguridad desplegado por los festejos mundialistas”, debido a que los policías fueron atacados mientras cumplían funciones de prevención y quedaron prácticamente rodeados por los agresores.

El caso se produjo en una jornada con múltiples incidentes en distintos puntos de toda la provincia.

El balance oficial informó que los operativos por los festejos terminaron con 41 personas detenidas o aprehendidas y 14 policías lesionados en toda la provincia. Además, se registraron importantes daños materiales, entre ellos 15 colectivos con vidrios destruidos y otras unidades vandalizadas, lo que afectó gran parte del servicio de transporte público.