El celular robado, que permitió encontrar al autor.

El robo ocurrió en la noche y tuvo una particularidad que terminó siendo determinante para la investigación: la víctima tenía activada la opción de “encontrar” de su teléfono. Esa herramienta permitió seguir el recorrido del aparato y llevó a los policías hasta una casa donde finalmente encontraron escondido al principal sospechoso.

El hecho ocurrió a las 21.50 del sábado en la zona de calles Lamadrid y Rufino Ortega. Un joven caminaba por la primera de las calzadas cuando, al llegar a la intersección, fue sorprendido por una pareja de malvivientes.

Según la información a la que accedió El Sol, el hombre lo tomó por la espalda, lo amenazó con un elemento cortante y además le dio golpes de puño en el rostro. Luego le quitaron su teléfono, un iPhone 13 verde con una funda con un dibujo de tigre, y escaparon por Rufino Ortega hacia el norte.

Cuando los efectivos de la Comisaría 45ª llegaron al lugar, la víctima les contó que podía conocer la ubicación del celular a través del sistema “encontrar” del aparato.

Allí comenzó una segunda etapa del procedimiento: en lugar de limitarse a buscar al sospechoso a partir de una descripción, los policías siguieron en tiempo real la señal del aparato sustraído.

La víctima subió a uno de los móviles junto con su pareja y, utilizando otro teléfono, comenzó a indicarle al personal policial hacia dónde se desplazaba la ubicación del iPhone. De esa manera, los efectivos fueron siguiendo el geoposicionamiento hasta llegar a la zona de Vuelta Obligado.

La señal terminó marcando un domicilio ubicado en esa calle. Los policías hablaron con el propietario de la casa, quien les permitió ingresar por un pasillo lateral para verificar si el teléfono se encontraba en el lugar.

El procedimiento permitió entonces encontrar a un hombre que coincidía con las características aportadas previamente por la víctima.

El sospechoso no estaba en un lugar visible. Los efectivos lo encontraron acostado y escondido debajo de una mesa. La situación terminó de cerrar la línea investigativa que había comenzado pocos minutos antes en Lamadrid y Rufino Ortega.

Durante la requisa, los policías encontraron entre sus prendas un teléfono celular. La víctima lo reconoció de inmediato como el suyo y confirmó que se trataba del iPhone 13 verde con la funda con dibujo de tigre que le habían robado durante el asalto.

Con ese elemento, el sujeto fue aprehendido y trasladado en un microcalabozo policial. El caso quedó bajo intervención del Ministerio Público, que dispuso que la víctima realizara la denuncia de manera presencial y que el sospechoso fuera trasladado a la Comisaría 25ª, donde iba a quedar algunas horas para luego ser imputado.