La familia y los allegados de Valeria Noemí Ramírez Carrizo (26) todavía no salen de la conmoción por su muerte. El viernes por la noche, la joven madre recibió un disparo cuando estaba junto a sus hijos en su casa del barrio La Gloria y murió a las pocas horas en el Hospital Central.

Por el hecho permanece detenida su pareja, el policía del Grupo Especial de Seguridad (GES), Franco Nicolás Cuello (28), quien quedó en la mira desde un primer momento.

El auxiliar, quien este domingo imputado por femicidio, aseguró en un primer momento que había sido su hijo, de 4 años, quien tomó su arma reglamentaria y la accionó por error. Luego, le confesó a unos colegas que había sido él quien le disparó por accidente.

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Este domingo, momentos antes del velorio, Cinthia, su hermana, mantuvo una charla con El Sol y ratificó la primera versión que ofreció su cuñado: “Fue un accidente de mi sobrino, no tienen nada que ver con un femicidio”, explicó.

La mujer sostuvo Valeria jamás tuvo ningún tipo de problema con el marido, ni antecedentes de violencia de género: “Jamás le pegó, ni le levantó la mano”, añadió.

Valeria Ramírez y el policía detenido y padre de sus hijos, Nicolás Cuello.

“Imaginate que estaba con su hija dentro de su habitación. Mi mamá escuchó que pegó un grito, nombrando a mi sobrina, porque temió que ella resultara lastimada”, relató Cinthia.

Y reafirmó que todo se trató de “un descuido, una desgracia”, por la que sus sobrinos se quedaron sin su madre.

“Mi cuñado está detenido e incomunicado, pero debería estar junto a sus hijos en este difícil momento”, agregó.

Por último, la hermana de la víctima pidió “que salga la verdad y la Justicia haga bien las cosas”.

El caso se conoció alrededor de las 22.30 del viernes cuando Cuello llevó a su pareja con una herida de arma de fuego hasta el Hospital Central. La joven ingresó a la guardia con un paro cardiorrespiratorio.

Pese a que la pudieron estabilizar durante unos momentos, su cuerpo no resistió y falleció cerca de la 1.30.

Una vez que la Justicia tomó intervención, el efectivo quedó detenido como el principal sospechoso, ya que su versión no resultó creíble para los detectives de la causa.

Este domingo lo imputaron por femicidio, homicidio agravado por la función y alevosía, calificaciones que prevén como única pena la prisión perpetua.