Los abogados Daniel Carlos Romero y Juan Pablo Ildarraz, quienes representan al humorista Cacho Garay en la causa en la que su ex Verónica Macías lo acusa por maltratos, amenazas y abusos sexuales pidieron la recusación de la fiscal Mónica Fernández Poblet por una presunta amistad con el juez Federico Martínez.

Fue a partir de la difusión en El Sol de una foto entre la fiscal y el juez del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, quien fue recientemente designado para controlar el proceso.

En la selfie, Martínez aparece acompañado por la representante del Ministerio Público que reemplazó a Daniel Carniello, apartado del expediente luego de ser recusado por los abogados que representan a Macías.

Entre sus argumentos, la defensa de Garay expone que elevan este pedido debido a una “amistad íntima” entre la fiscal y el juez donde se “observa a ambos magistrados almorzando al aire libre sentados uno al lado del otro y con buenas expresiones”.

Aunque aclaran que no desconocían que “con anterioridad al nombramiento como juez”, Martínez se desempeñaba como ayudante fiscal de la misma fiscalía de Violencia de Género, “hoy la situación respecto al estado público de dicha amistad trasciende dichas fronteras en perjuicio evidente de Garay”.

Por lo que acusaron que esto pone en tela de juicio “la pérdida de objetividad que signa a la Representante del Ministerio Público Fiscal elegida para la continuidad de la presente causa”.

“Se pretende con esta presentación lograr una investigación penal justa”, concluyen.

Lo que se define este viernes

Por otro lado, este viernes se comunicará la resolución con respecto a los pedidos de prisión preventiva contra la ex empleada de la Legislatura Sandra Astudillo Stafollani, denunciada como partícipe de las vejaciones, y la revocación de la detención domiciliaria de Garay, formulados por Fernández Poblet y la querella.

Garay fue detenido a mediados de abril, luego de que Macías se presentó ante la Justicia y lo denunció por amenazas con armas de fuego. Posteriormente, la situación del comediante se fue complicando a partir de las distintas declaraciones que fue sumando su ex pareja.

Por eso, el humorista está imputado por amenazas simples, amenazas agravadas por el uso de arma, coacciones simples, coacciones agravadas por el uso de armas, robo simple, tenencia ilegal de armas de fuego de uso civil (dos hechos), abuso sexual con acceso carnal en un número indeterminado de hechos, abuso sexual doblemente agravado por ser con acceso carnal y por ser cometido por dos personas y con el uso de armas en un número indeterminado de hechos, privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida contra una persona a la que se debe respeto particular en un número indeterminado de hechos y desobediencia a una orden judicial, todo ello en concurso real y en contexto de violencia de género.

Mientras que su presunta cómplice, Astudillo, enfrenta acusaciones por abuso sexual doblemente agravado por ser gravemente ultrajante y por ser cometido por dos personas y con el uso de armas en un número indeterminado de hechos, todo en concurso real y en contexto de violencia de género.