Raúl Alexander Rosas Videla (34) y Franco Manuel Bairac Farías (31) fueron condenados este viernes tras asesinar al feriante Daniel Leandro Chincha durante un intento de robo ocurrido el 17 de julio de 2024 en el barrio Santa María, de Maipú. Ambos sujetos, conocidos como “Raulito” y “Coty”, respectivamente, confesaron en un juicio abreviado y pactaron una condena de 22 años y medio de prisión cada uno.
Este jueves, El Sol había anticipado que solo restaban detalles para que el pacto entre la defensa de los imputados y el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello quedara sellado y era que Bairac Farías aceptara la propuesta. Esto ocurrió y la jueza Carmen Magro, luego de escuchar a las partes, homologó el acuerdo del juicio abreviado.
De esta forma, la causa se resolvió antes de llegar a un juicio por jurados populares.
Un crimen brutal
La noche del 17 de julio del año pasado, cerca de las 20.15, Chincha llegó a su casa del junto a su esposa Yanina Flores, a bordo de su flamante camioneta Toyota Hilux blanca. Nunca imaginó que esos serían sus últimos minutos de vida.

Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, cuando Chincha descendió del vehículo para abrir el portón de su vivienda, fue abordado por dos delincuentes que llegaron en una moto Zanella 150cc gris y roja. Uno de ellos, identificado como Bairac Farías, bajó de la moto portando un arma de fuego calibre 9 milímetros. Su objetivo era claro: robar la camioneta.
Lo que ocurrió después fue un acto de frialdad, sostiene la teoría del Ministerio Público: Bairac apuntó directamente al pecho de Chincha y, sin mediar palabra, accionó el arma calibre 9 milímetros que portaba. El proyectil ingresó por el hemitórax izquierdo y salió por la espalda derecha. La víctima cayó al suelo instantáneamente.
Pero la violencia no terminó ahí. Mientras el trabajador agonizaba en el piso, el agresor intentó desesperadamente arrancar la camioneta. Al no encontrar las llaves, comenzó a revisar el cuerpo de la víctima, indiferente a su agonía. El escalofriante accionar delictivo ocurría mientras la esposa gritaba por ayuda desde el asiento del acompañante del vehículo. En ese momento, el delincuente se asomó por la ventanilla y le ordenó: “Bajate, bajate”. Así lo relató la mujer cuando declaró en la causa.
Finalmente, al no poder poner en marcha el rodado, Bairac abordó nuevamente la moto donde lo esperaba su cómplice, Rosas Videla, y ambos huyeron del lugar. Chincha fue trasladado de urgencia a un hospital por sus vecinos, pero murió a las 21. Tenía 38 años.
