María del Carmen Costabile tenía 79 años y era una vecina muy querida en el barrio Alimentación de Dorrego, Guaymallén. Quienes la conocían, la llamaban Chiquita y quedaron fuertemente conmocionados por el trágico desenlace que tuvo el martes cuando fue víctima de un asalto armado en su casa de calle Santa Rosa.
La jubilada pasó sus últimos instantes con vida, invadida por el terror que le provocaron los delincuentes que amenazaban con lastimar a su hijo si no les entregaban todo el dinero que tenían guardado. Esa situación extrema fue la que provocó que se descompensara y falleciera de un infarto.
Quizás los malvivientes no tuvieron la intención de que la mujer resultara muerta, pero esa circunstancia los terminó beneficiando, ya que ella era la única que pudo verles los rostros y que podría haber ayudado a avanzar en la investigación.
Ahora, sin testigos presenciales u oculares, puesto que al hijo de la mujer le taparon el rostro con una sábana, los detectives del caso se enfrentan a la complicada tarea de identificar a los malvivientes que perpetraron el asalto fatal y huyeron con más de 200 mil pesos, entre moneda local y extranjera.
La línea investigativa más firme sostiene que un datero aportó información precisa a los autores sobre un dinero que habían cobrado las víctimas por una sucesión.
Pese a eso, hasta el mediodía de este miércoles, no existían datos suficientes que permitan encaminar la pesquisa contra los asaltantes. Esto principalmente porque no hubo vecinos que atestiguaran el ingreso o salida de los autores de la casa de las víctimas, ni cámaras de seguridad en las inmediaciones que los haya captado, de acuerdo con la información judicial.
Los investigadores estiman que los sujetos se dieron a la fuga en algún vehículo que los esperó en las cercanías de la escena, pero todo se basa en conjeturas y no hay ningún dato certero sobre el modelo o las características del rodado.
Eso no es todo, de los primeros informes de la Policía Científica tampoco surgió algún rastro o huella a cotejar, esto porque los sujetos habrían utilizado guantes durante el robo, señalaron fuentes allegadas a la causa.
Así las cosas, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien lidera el expediente, aguarda por la ampliación de los trabajos de los peritos y otros informes y los sabuesos de la División Homicidios puedan obtener alguna información mediante los trabajos de campo.
El hecho
Fue cerca de la 10 de este martes, cuando tres individuos ingresaron a la casa de calle Santa Rosa al 2000 y sorprendieron al hijo de Costabile mientras dormía en su habitación.
El hombre se despertó con el rostro tapado por una sábana y con los malvivientes que lo amenazaban para que les entregara la plata.
Debido a que ofreció resistencia, los delincuentes buscaron a su madre y la llevaron por la fuerza hasta ese dormitorio. Así pudieron quebrar al hijo de la mujer y se alzaron con 30 mil pesos, 500 dólares y dos celulares.
Cuando se dieron a la fuga, el hombre advirtió que su progenitora se había descompensado, por lo que salió a la calle para pedir ayuda de los vecinos.
Los lugareños acudieron hasta el teatro del hecho y le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Pese a los esfuerzos, cuando llegó un médico en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), constató que había fallecido a raíz de un paro cardiorrespiratorio.
