Juan Vela tenía 30 y estaba casado. Este jueves llegó a su casa de la localidad de Puente de Hierro después de trabajar en una finca y se quedó solo. Buscaba descansar. La esposa y su pequeño hijo de 2 años se encontraban a pocos metros, en la vivienda de la mamá de ella, pasando la tarde. Con el paso de las horas, Vela se transformó en una nueva víctima de la inseguridad.
Después de las 20, las mujeres escucharon la detonación de un arma de fuego. Se dirigieron hasta el domicilio donde se encontraba Juan y lo encontraron agonizando en el piso, con sangre que salía del tórax. También evidenciaba un golpe en la cabeza.
Había recibido un disparo en ese sector del cuerpo y faltaba su moto, una Gilera 200 negra, la que utilizaba para ir a desarrollar sus tareas diariamente en una finca.
Los familiares trasladaron a la víctima hasta el microhospital de Puente de Hierro, ubicado unos 200 metros hacia el oeste de la escena, pero los médicos nada pudieron hacer para salvarle la vida.




Para los investigadores de la causa, que quedó en manos del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, Vela fue abordado por un par de ladrones que ingresaron a la vivienda de loteo Cuatrini y ofreció resistencia cuando le sustraían el rodado.
El hecho de inseguridad golpeó a los familiares de la víctima, quienes quedaron en el centro de atención médica esperando que Criminalística traslade los restos para la correspondiente necropsia en el Cuerpo Médico Forense.
Al mismo tiempo, los efectivos de Investigaciones iban a esperar a que Policía Científica trabaje en la escena en búsqueda de rastros que sirvan para identificar a los autores. Prima facie, no había cámaras de seguridad en la zona, que no presenta alumbrado público.
Vela tenía su casa a poco más de 50 metros de la subcomisaría Puebla y ya había denunciado hechos de inseguridad, tal como aseguraron sus allegados.
Este no fue un dato menor para la familia ni para los detectives, debido a que “es muy probable” que los malvivientes que perpetraron el hecho pasaron para por la puerta de la dependencia policial para darse a la fuga con dirección al barrio Grilli, un barrio conflictivo de la zona.
