Rodrigo Emanuel Raía Tobazza volvió a caer. El hombre de 41 años, uno de los estafadores más conocidos de Mendoza, fue detenido este martes por la División de Delitos Económicos de Investigaciones en una vivienda de calle Aristóbulo del Valle, en Ciudad, tras meses de búsqueda. Sobre él pesaban cuatro pedidos de captura y dos de paradero emitidos en distintos años, el más reciente en abril de 2023. Ofreció fuerte resistencia, pero eso no fue impedimento para que terminara tras las rejas.
Raía estaba con una mujer cuando los investigadores irrumpieron en el domicilio. En el lugar se secuestraron dos celulares, tres chips telefónicos y documentación que próximamente será analizada por el fiscal Juan Ticheli.
Según fuentes policiales y judiciales, el detenido tenía “aceitado” un mecanismo para evadir a los pesquisas: alternaba teléfonos, cambiaba de chip y utilizaba autos alquilados con papeles falsos para moverse por el Gran Mendoza sin dejar rastros. “Es un estafador 4×4”, resumió un investigador, en alusión a su capacidad para moverse en cualquier terreno, desde operaciones comerciales hasta maniobras financieras con dólares falsos.
Condenaron a un estafador serial por comprar con cheques truchos
La Justicia condenó este jueves a Rodrigo Emanuel Raía, un conocido estafador que se encontraba acusado de hacer compras online con cheques truchos. En un juicio abreviado, reconoció la autoría en quince hechos y se le impuso una pena de 4…
El Ministerio Público ordenó su aprehensión y el traslado a sede judicial, donde quedó a disposición de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos. Su nombre volvió a los partes policiales después de varios años de silencio, cuando en el 2020 lo habían condenado a cuatro años y medio de cárcel. Pero para los investigadores no es un desconocido: desde hace dos décadas su familia aparece vinculada a causas por fraudes y estafas, un historial que incluye incluso un crimen.
En abril de 2012, su hermano Gonzalo, barra del Club Godoy Cruz Antonio Tomba, fue asesinado en San José, Guaymallén. Tenía 32 años y era amigo y cuñado del ex jefe de la barra, Daniel “el Rengo” Aguilera, aunque sus vínculos se habían quebrado meses antes.
Según la investigación de aquel entonces, Gonzalo había sido señalado como informante de la Policía y tenía antecedentes por estafa, al igual que su padre y su hermano que nuevamente cayó detenido. El crimen cerró una década marcada por engaños y traiciones dentro de la familia y hasta estos días continúa impune.
Conocidos desde hace décadas
El apellido Raía ya era sinónimo de estafa desde antes. José Rubén, el padre de Rodrigo, fue detenido en 2006 por hacerse pasar por ingeniero civil y ofrecer falsas construcciones a familias que soñaban con su casa propia. En 2001 había sido condenado por hechos similares y volvió a reincidir años más tarde.
Rodrigo, por su parte, siguió el mismo camino. En 2020 fue condenado a cuatro años y medio de prisión efectiva por quince hechos de estafa bajo la modalidad de compras online con cheques falsos.
En ese expediente, la fiscal Gabriela Chaves había reunido una decena de denuncias de víctimas que lo identificaron por su modus operandi: contactaba a los vendedores por redes sociales, acordaba la operación y enviaba un supuesto “empleado” a retirar los productos -heladeras, celulares, cuatriciclos y hasta un food truck- dejando como pago cheques sin fondos.
El caso terminó con una condena dictada por la jueza Marina Martín, que además le impuso la reincidencia, lo que le impedía acceder a beneficios carcelarios.
Pero el estafador volvió a las calles una vez cumplida la pena y, según los detectives policiales, retomó las maniobras apenas recuperó la libertad. En los últimos meses, los seguimientos permitieron establecer que cambiaba de domicilio con frecuencia, alquilaba vehículos de alta gama y utilizaba identidades falsas para cerrar negocios. Hasta que este martes los efectivos de Investigaciones lo sorprendieron en la vivienda donde finalmente fue detenido.
