Desde hacía unos tres días que los vecinos no tenían noticias de Mario Enrique Cano, más conocido como Canito. Por eso, le pidieron ayuda a un policía de la zona, que se encontraba en franco de servicio, para ingresar a su domicilio del barrio Lencinas, en la localidad rivadaviense de Los Campamentos. 

Al entrar a la vivienda se encontraron con la peor escena posible: el hombre de 81 años estaba tendido en el piso, con golpes en el cuerpo y sin vida. 

El efectivo de civil dio aviso a la línea de emergencias 911 y una comisión policial se desplazó hasta el lugar. Por las características del hallazgo, los detectives sabían desde un principio que estaban frente a un homicidio. 

Pero eso no era todo. A través de una rápida inspección se permitió establecer que la casa estaba revuelta y una de las puertas laterales, así como la tela perimetral, había sido violentada. Por eso, la hipótesis principal es que al jubilado lo atacaron durante un asalto. 

Los lugareños señalaron a los detectives del caso que algunas semanas atrás el octogenario había sido víctima de un hecho de inseguridad y que residía en soledad, sólo en compañía de sus perros.

Además, los testigos destacaron que se trataba de un hombre muy querido por la comunidad de Los Campamentos y que “no tenía problemas con nadie”. 

Los pesquisas del caso esperaban contactar a algún familiar o persona de confianza de la víctima que pudiera establecer si había algún faltante o algún elemento de valor que los autores pudieron haberse llevado de la vivienda. 

Por su parte, personal de la Policía Científica realizó las labores pertinentes en el teatro del hecho y trabajaron con apoyo del Cuerpo de Canes, para rastrillar las inmediaciones en busca de rastros que puedan conducir a los delincuentes. 

En tanto, será vital para investigación el resultado de la necropsia al cadáver de Canito, a fin de establecer la causa de muerte y también si pueden hallar algún rastro genético de los agresores. 

Así las cosas, el fiscal en jefe Mariano Carabajal aguarda por los resultados de esos peritajes para poder avanzar en el expediente. 

Un barrio conmocionado

El caso provocó dolor e indignación entre los residentes de la barriada. En junio pasado, casi enfrente del domicilio de Cano, fue asesinada Alicia Angélico Galetto (68). Por ese femicidio fue detenido su ex pareja Daniel Induraín. 

En esta ocasión, fue alrededor de las 12.20 cuando vecinos dieron con el cadáver del jubilado en su casa de calles Octavio Kermen y La Florida. 

El hombre se encontraba en posición decúbito dorsal y presentaba una herida importante en la cabeza, así como otros golpes en el resto de su cuerpo. 

Personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) que arribó a la escena constató el deceso.