Distintos empresarios vitivinícolas del Sur mendocino analizaban ayer solicitar ayuda al Gobierno provincial por intermedio del Fondo de la Transformación y el Crecimiento, tras sufrir una millonaria estafa por parte de una empresa del Este, que se presentó en quiebra luego de comprarles vinos de terceros. Ricardo Tornaghi, uno de los damnificados, dijo a El Sol que con esta situación “arrastramos a los pequeños productores” que les vendieron a las bodegas de la zona pequeños volúmenes de vino.
“Quedan dos caminos: o los pequeños productores nos aguantan o nos deberemos presentar en convocatoria”, enfatizó Tornaghi. Quienes habrían estafado a más de 20 bodegueros sureños tenían sede en San Martín, y habría pagado con cheques que fueron rechazados y que serían en total 488. La suma rondaría los 4,5 millones de pesos en sólo dos meses de operaciones (compra de vinos a terceros) con gente del Sur.
La firma de San Martín –Sucesores de Buenaventura Rodríguez– entró en cesación de pagos el 27 de julio, y por ello los empresarios expresaron sus quejas, porque el banco no actuó al respecto frente a la distribución de los cheques y ante el rechazo en cadena que se producían de estos al intentar ser cobrados. Los reclamos apuntarían también al INV y el cumplimiento de la resolución 16/2006, donde el Gobierno de Mendoza y el INV acordaron cumplimentar requisitos que hacen al control de venta de vinos a terceros. Los perjudicados por esta maniobra fraudulenta analizan las acciones judiciales para demandar a quienes les entregaron cheques sin fondos.
