El joven está imputado por abuso sexual y promoción de la prostitución.

La Justicia continúa avanzando con el caso de la “casa del horror” de la Zona Este, donde dos chicas menores de edad habrían sido explotadas sexualmente. Recientemente, le dictaron la prisión preventiva a dos de los cuatro acusados que tiene la causa -se reservan las identidades por tratarse de una causa de instancia privada-, mientras aguardan por definir la situación de los restantes y también que se concreten las entrevistas en Cámara Gesell a las víctimas.

De los dos sospechosos que recibieron el revés judicial, sólo uno permanecerá tras las rejas, ya que el otro -novio y hermano de las víctimas, respectivamente- accedió a la detención domiciliaria, la cual cumplirá dentro de un centro de rehabilitación para adicciones de Guaymallén.

Fue el propio fiscal de Violencia de Género y Delitos Contra la Integridad Sexual Federico Bergamin quien solicitó el beneficio para el imputado, teniendo en cuenta que su lugar de alojamiento está alejado de la zona donde residen las menores y que no contaba con antecedentes previos.

El joven se encuentra imputado en dos expedientes que se investigan dentro del mismo caso: uno por abuso sexual con acceso carnal agravado por tratarse de una menor de 13 años de edad y otro por promoción de la prostitución agravada, todo en perjuicio de la adolescente con la que mantenía una relación sentimental.

Por su parte, a un vecino, de 26 años, quien está sospechado de participar en las vejaciones contra la chica, también le impusieron la medida cautelar y permanecía tras las rejas.

En tanto, aún no se define el pedido de preventiva contra la madre del novio de la víctima, quien se encuentra en una cárcel de mujeres de la provincia y está acusada en dos causas de promoción de la prostitución agravada, ya que los detectives sostienen que explotaba sexualmente a la ya mencionada víctima y también a su hija, de 16 años.

La mujer, de 37 años, es la más complicada en el caso, ya que en los hechos que tuvieron como víctima a su hija se le sumó los agravantes de amenazas, por la ascendencia y por ser la víctima menor de 18 años.

El hombre de 72 años imputado por los abusos.

Con respecto a ese expediente, se encuentra imputado por abuso sexual con acceso carnal y con detención domiciliaria otro vecino, de 72 años, quien accedió al beneficio por su avanzada edad. Tampoco se pudo tratar la solicitud de prisión preventiva en su contra y aguardan que fijen una fecha para desarrollar la audiencia.

Por su parte, continuaba la búsqueda del quinto sospechoso, sindicado como autor de los abusos sexuales a las menores, quien permanece prófugo desde mediados de diciembre.

El caso

Todo comenzó a principios de diciembre, cuando la madre de la chica de 13 años, quien se encontraba alojada en el hogar Corazones Abiertos, en San Martín, denunció ante la Justicia que su hija había escapado semanas atrás de ese lugar.

De acuerdo con la investigación, la menor terminó refugiándose en una vivienda del barrio Costa Canal, en Rivadavia, uno de los sectores más peligrosos de la Zona Este. Allí, una mujer la “amadrinó”, pero lo que parecía un gesto de solidaridad se convirtió en una pesadilla.

De los testimonios surgió que la adolescente fue sometida a abusos sexuales en esa casa. Alertadas, las autoridades iniciaron una búsqueda urgente. Cuando la encontraron, la menor fue trasladada al Hospital Perrupato, donde los exámenes médicos confirmaron lesiones compatibles con una vejación.

La investigación reveló que la sospechosa también obligaba a su propia hija, de 16 años, a mantener relaciones sexuales con un vecino a cambio de dinero. Entre abril y junio, la chica fue abusada por el mencionado septuagenario.

Con pruebas contundentes, las autoridades ordenaron a mediados de diciembre una serie de allanamientos la barriada donde habrían ocurrido los hechos. Durante los operativos, capturaron a la mujer y a su hijo y a los dos vecinos.