El hombre detenido, la movilidad dañada y la uniformada mordida.

El mediodía de este domingo se convirtió en una escena de extrema tensión en el barrio Soberanía Argentina de Maipú, donde una mujer de 18 años embarazada logró escapar de la casa en la que, según denunció, llevaba casi un día privada de la libertad. Su pedido de auxilio derivó en un violento operativo policial, una resistencia feroz por parte de familiares del agresor, una policía mordida y una movilidad dañada.

Todo comenzó cerca de las 11, cuando una llamada al 911 alertó que una joven estaba privada de su libertad en una vivienda de la manzana D del citado barrio ubicado en la Triple Frontera.

Al llegar al domicilio, los uniformados de la jurisdicción de Subcomisaría Lorenz y la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) observaron a una mujer salir corriendo hacia la puerta mientras pedía ayuda. Detrás de ella apareció un sujeto que la tomó del cuello y la arrastró nuevamente hacia el interior de la propiedad.

Los policías intentaron ingresar de inmediato, pero entre cuatro y cinco personas -familiares del agresor- se interpusieron violentamente en la puerta, empujando y bloqueando el paso para evitar la detención. En medio del caos y con el señalado agresor forcejeando, los efectivos lograron finalmente reducirlo y colocarlo dentro del microcalabozo de la movilidad.

Sin embargo, la escena estuvo lejos de terminar. Según detallaron fuentes policiales y judiciales, una hermana del detenido salió gritando hacia la calle en un intento desesperado por interrumpir el traslado. Allí atacó a una auxiliar primero, a quien mordió en el brazo, provocándole lesiones visibles en el bíceps.

No conforme, la mujer tomó piedras y las arrojó contra los móviles policiales, alcanzando el parabrisas de un patrullero de la UEP, que había llegado en apoyo. Tras romperlo, volvió corriendo a su casa antes de que pudieran detenerla.

Ya en la dependencia, la víctima amplió la gravedad del caso. Contó que desde el día anterior su pareja, Ismael Antonio Tognon (21), la habría mantenido encerrada en una pieza. Reveló además que está embarazada de seis semanas y que no era la primera vez que sufría agresiones similares en contexto de violencia de género. Aseguró que tenía miedo. Por eso llamó en secreto a su tía, quien fue la que finalmente pidió auxilio al 911.

La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Violencia de Género, que ordenó la detención del joven y dispuso las actuaciones por privación ilegítima de la libertad, violencia de género, lesiones, resistencia a la autoridad y daño agravado contra el Estado. También solicitó la pericia sobre la movilidad dañada y que la efectiva herida radique la denuncia correspondiente.

Por lo que detallaron las fuentes, la mujer embarazada fue trasladada para formalizar su denuncia y recibir asistencia.