Karen Ovideo.

La espera terminó cuando la audiencia ya había concluido, la mañana de este lunes. Soledad Guardia viajó desde Neuquén hasta Mendoza para escuchar de primera mano si la Justicia le concedía o no la prisión domiciliaria a Karen Leylen Oviedo Esquivel, la mujer condenada a prisión perpetua por los homicidios de su ex pareja, Rolando Aquino y de su pequeño hijo, Elías Aquino, de 9 años.

Permaneció cerca de una hora en el Polo Judicial Penal intentando ingresar a la sala 28 y, cuando finalmente pudo acceder, la jueza Natacha Florencia Cabeza ya había terminado de leer los fundamentos de la resolución: el beneficio solicitado fue rechazado.

La decisión volvió a frustrar uno de los reiterados intentos de la llamada “envenenadora de Guaymallén” por dejar la cárcel de Almafuerte, Cacheuta. Cada vez que encuentra una oportunidad, Oviedo insiste con el mismo pedido: cumplir la pena máxima fuera del penal para estar junto a sus hijas, actualmente de 7 y 10 años. En esta ocasión, el planteo volvió a ser analizado en una audiencia de ejecución marcada por el dolor de las víctimas y por la fuerte oposición de la familia del niño asesinado.

Antes de conocerse la resolución, Guardia había participado de una audiencia previa a través de una videollamada desde Neuquén. Conmovida, pidió que la condenada continúe presa. “Yo no quiero que salga ella. No quiero que le den ningún arresto. Que pague ahí. Yo sé que no es de ser humano que esté adentro. Si la Justicia la metió es porque tiene suficiente prueba para que esté ahí. Tengo mucho dolor en mi corazón”, expresó ante el tribunal, tal como anticipó El Sol a fines de abril.

El rechazo al beneficio también había sido respaldado por el fiscal de Ejecución Gustavo Fehlmann y por la asesora de Menores Rosanta Trentin.

Ambos coincidieron en sus argumentos en que no existían condiciones para conceder la prisión domiciliaria, principalmente por la gravedad de la condena y por el impacto que podría generar en las hijas de la mujer.

Las niñas actualmente viven con sus abuelas, asisten a la escuela y no visitan a su madre en el penal. Para los funcionarios judiciales, exponerlas nuevamente a convivir con Oviedo podría alterar el proceso de estabilidad que lograron reconstruir fuera del entorno carcelario.

Durante la audiencia, Oviedo lloró y volvió a insistir con el vínculo con sus hijas como principal argumento para salir de prisión. “Me manifiestan que me extrañan. Yo no se lo deseo a nadie en el lugar que estoy, doctora. Y así como el dolor que ella siente, yo también lo siento. Yo nunca me he separado de mis hijas”, sostuvo en la llamada ante la magistrada.

Sin embargo, desde la acusación deslizaron sospechas de que los pedidos forman parte de una estrategia de la defensa para intentar morigerar las condiciones de encierro.

La pena máxima a la envenenadora

La condena contra Oviedo fue dictada tras un juicio por jurado que generó repercusión nacional. Los investigadores concluyeron que en febrero de 2022 envenenó a su pareja, Rolando Aquino, utilizando etilenglicol, una sustancia presente en anticongelantes para vehículos que es incolora, inodora y altamente tóxica.

Según la reconstrucción judicial, se lo suministró en una bebida dentro de la casa que compartían en Guaymallén. Aquino murió días después producto de una intoxicación severa.

La instrucción avanzó todavía más cuando la fiscal de Homicidios Claudia Ríos conectó ese crimen con la muerte de Elías Aquino, el hijo de Rolando con Guardia, ocurrida en julio de 2019.

El niño había presentado síntomas compatibles con el mismo tipo de intoxicación, aunque inicialmente el caso no había sido considerado un homicidio.

Con el avance de las pericias, las búsquedas en internet sobre venenos letales y la compra previa del químico, los pesquisas concluyeron que el menor también había sido asesinado mediante el mismo método.

La resolución conocida este lunes volvió a cerrar, al menos por un tiempo, una nueva puerta para la mujer condenada. Mientras tanto, Guardia regresará a la vecina provincia en los próximos días, tal como contó a este diario.