Un motochorro fue detenido la tarde de este martes en medio de un importante operativo en Buena Nueva, Guaymallén. El sospechoso, de 35 años, era perseguido tras el asalto a una joven. Quedó cercado por las movilidades policiales cuando intentó ocultarse en una barriada de la zona.
En tanto, un cómplice logró darse a la fuga a pie con lo robado y el arma utilizada para amenazar a la víctima, ya que esos elementos no fueron habidos en los rastrillajes.
Todo comenzó alrededor de las 13 cuando una joven, de 21 años, regresaba caminando a su domicilio de calle Pedro del Castillo.

En el trayecto, fue interceptada en el cruce de calles Leopoldo Lugones e Higueritas por dos sujetos a bordo de una Motomel 150cc, tipo enduro, negra y roja, detallaron las fuentes policiales.
El malviviente que iba como acompañante abordó a la chica con un arma blanca y mediante amenazas le sustrajo un celular, para luego darse a la fuga a toda velocidad.
Personal policial que patrullaba ese sector guaymallino fue alertado sobre el ilícito y con las características de los maleantes aportadas por testigos, se solicitó apoyo y se organizó un operativo cerrojo.

En la huida, los asaltantes intentaron ingresar al barrio Urquiza II, pero el guardia de seguridad de la garita de seguridad les frenó la marcha.
Ante eso, ambos abandonaron la motocicleta frente a la manzana F de ese complejo y continuaron la fuga a pie, señala la información.
En ese instante, varias patrullas arribaron a lugar y cercaron la zona, logrando la captura del sospechoso que iba al mando del rodado, quien fue identificado como Renzo Ortiz, oriundo del barrio San Sebastián.

En tanto, durante varios minutos se rastrilló la barriada en busca del otro malviviente, ya que creían que podía estar oculto en una acequia, container de basura o en el patio de una propiedad. Pese a los esfuerzos, no pudieron encontrarlo.
Aparentemente, el ladrón que logró escaparse llevaba consigo el celular de la víctima y el arma utilizada, debido a que al detenido sólo se le incautó un casco y una campera.
Lo cierto es que el Ortiz fue trasladado a una sede judicial de la zona, donde quedó a disposición de la Justicia.
