Un empresario y estanciero de Tierra del Fuego fue procesado por abuso sexual reiterado contra dos menores de edad allegadas a su familia, durante encuentros que mantuvo en una chacra de su propiedad, informaron hoy fuentes judiciales.
La decisión fue tomada por la jueza de Instrucción 2 María Cristina Barrionuevo, del Distrito Judicial Sur, por considerar al acusado como “probable autor de los delitos de abuso sexual simple reiterado en concurso ideal con estupro y abuso sexual simple reiterado” contra una niña y una adolescente allegadas a su familia.
La jueza Barrionuevo, además, dictó al estanciero de 47 años un embargo sobre sus bienes por una suma 100.000 pesos, y dispuso que “continúe con las pautas de conducta establecidas”.
Entre esas pautas incluyó la “prohibición de acercamiento y contacto de cualquier modo con las menores agredidas y su grupo familiar, la presentación en sede policial y la prohibición de salida de la Provincia sin autorización judicial”.
Según la causa, el empresario está imputado de haber abusado sexualmente a dos menores en reiteradas oportunidades durante encuentros familiares, en una chacra de su propiedad.
En uno de los casos, la víctima fue abusada cuando tenía entre 8 y 12 años y los hechos “habrían ocurrido en ocasión de encuentros familiares” desarrollados en dicha estancia.
Con respecto al otro caso, se acusó al empresario de haber abusado sexualmente de la adolescente “tras aprovecharse de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad” del hombre respecto de la víctima.
Por este motivo, el procesamiento abarca los delitos de “abuso sexual simple reiterado, en un número indeterminado de veces, en concurso ideal con estupro” contra una de las menores, y “abuso sexual simple reiterado en un número indeterminado de veces”, sobre la otra víctima.
Los padres de las dos menores de edad acusaron al empresario de haber “seducido e inducido a sus hijas a relacionarse sexualmente con él”, luego de “ganarse su confianza para que consintieran los contactos y aprovechando la relación de amistad que tenía con las familias de ambas”.
Según la resolución judicial, el empresario “se aprovechó de la inmadurez emocional” de la adolescente de 14 años, ya que “el intercambio de mensajes de texto y las maniobras para seducir a la chica habrían comenzado en octubre del año pasado, cuando él comenzó a tocarla en sus partes íntimas” mientras la menor concurría con su padrastro a la mencionada chacra.
Mientras que la otra niña, quien también declaró en la causa, brindó un “pormenorizado relato del tiempo, modo y lugar en que se habrían producido los hechos”, muchos de ellos cuando también concurría a la propiedad del estanciero.
