Abel Ceferino Cilauro Barraquero volvió a recibir una condena por narcotráfico. El hombre que en el 2018 fue sentenciado a 10 años de prisión por almacenar 1.800 kilos de marihuana en una casa de Las Heras, fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por una nueva causa vinculada con la comercialización de cocaína.
La sentencia fue dictada luego de un acuerdo de juicio abreviado. El juez Alberto Daniel Carelli homologó el pacto entre la fiscalía y la defensa y sentenció a Cilauro también a una multa y las costas del proceso. Además, lo declaró reincidente por aquella condena que había recibido del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2. La Justicia deberá ahora analizar la eventual unificación de ambas penas.
La nueva investigación había comenzado a partir de una denuncia anónima recibida por el servicio Fonodrogas el 16 de enero de este año. El dato señalaba que Cilauro se dedicaba a la venta y distribución de estupefacientes desde un domicilio de Las Heras.
Pero esa pesquisa terminó conectándose con otra investigación que la Policía contra el Narcotráfico (PCN) llevaba adelante sobre dos hermanos, Roxana y Brian Castillo Astudillo.
En el caso de Roxana, la pesquisa había comenzado varios meses antes, a partir de una denuncia recibida el 9 de septiembre del año pasado, que advertía sobre la venta de cocaína en el barrio 12 de Agosto y el presunto abastecimiento a su hermano Brian.
Las vigilancias permitieron reconstruir el movimiento de los sospechosos. Durante noviembre del año pasado, los policías de la PCN observaron a Roxana realizando transacciones de droga mediante los denominados “dobles pases de manos”.
También detectaron que se trasladaba hasta la casa de Brian con un bolso, mientras que en el domicilio de este último registraron movimientos compatibles con la venta de estupefacientes.
El punto de conexión con Cilauro apareció el 18 de marzo de este año. Ese día, durante una vigilancia en la propiedad de la calle Las Rosas, los policías observaron a Cilauro entregarle un bolso a Roxana Castillo.
La mujer se dirigió luego hasta su domicilio del barrio 12 de Agosto, donde volvieron a detectar movimientos compatibles con la comercialización de cocaína. Esa escena terminó de vincular las dos líneas investigativas, cerrando así la teoría que venían potenciando.
Del histórico cargamento de 1.800 kilos de marihuana a una nueva causa por liderar una red narco en Las Heras
Abel Ceferino Cilauro Barraquero volvió a quedar tras las rejas casi una década después de haber sido detenido con uno de los mayores secuestros de marihuana de la historia mendocina. A sus 44 años, el hombre que en 2018 recibió una…
Un comprador terminó de cerrar la investigación
La causa sumó después una evidencia directa. El pasado 13 de mayo, los efectivos que trabajan casos de narcocriminalidad observaron a un hombre realizar un pase de manos con Roxana Castillo. Lo interceptaron a pocas cuadras y constataron que estaba consumiendo cocaína. Esta maniobra fue clave para avanzar en el caso.
Entre sus pertenencias encontraron restos de cocaína, 0,9 gramos de marihuana, una cuchara con restos de droga y otros elementos. El hombre manifestó espontáneamente que acababa de comprar la sustancia en el domicilio de Roxana por 2.000 pesos.
Con las vigilancias, registros fotográficos y fílmicos y el testimonio del comprador, la Justicia ordenó los allanamientos del 15 de mayo, tal como reveló El Sol.
En la casa de Cilauro, la PCN halló 532 gramos de cocaína distribuidos en dos bolsas y otros 233 gramos de una sustancia blanca, además de una balanza de precisión con restos de droga, 42.500 pesos y documentación.
Durante el procedimiento, se desprendió de la pesquisa, intentó deshacerse de evidencia: corrió hacia el baño y luego rompió y arrojó su teléfono celular por una ventana.
En la casa de Roxana Castillo secuestraron 14 gramos de cocaína fraccionados en distintos envoltorios, cinco celulares y 88.000 pesos. En el domicilio de Brian hallaron envoltorios con cocaína, balanzas, recortes de nylon con restos de sustancia, celulares, dinero y 21 plantas de marihuana.
Las pericias químicas realizadas por la Policía Federal Argentina confirmaron la naturaleza de las sustancias secuestradas, mientras que también incorporaron fotografías, videos, actas de allanamiento y distintos informes técnicos al expediente.




Los hermanos también fueron condenados
El acuerdo alcanzó a los tres acusados. Roxana Elizabeth Castillo Astudillo recibió una pena de cuatro años de prisión. La ejecución será bajo la modalidad de prisión domiciliaria debido a que tiene a su exclusivo cargo a sus dos hijos menores, de 7 y 14 años.
Su hermano Brian fue condenado a dos años de prisión de ejecución condicional. Recuperó inmediatamente la libertad y deberá cumplir durante dos años distintas reglas de conducta, entre ellas fijar domicilio, someterse al control de la Dirección de Control y Asistencia en la Ejecución Penal, abstenerse de consumir estupefacientes y no cometer nuevos delitos. También deberá realizar cuatro horas mensuales de trabajos no remunerados en la Escuelita de Fútbol Social La Esperanza, de El Algarrobal.
El antecedente de los 1.800 kilos de marihuana
La nueva condena puso a Cilauro frente a un antecedente que marcó su historial judicial.
Su nombre apareció con fuerza en marzo del 2017, cuando policías de la entonces División Búsqueda de Prófugos llegaron hasta una casa del barrio Aeroparque, en Las Heras, en busca de Andrés Exequiel Tello Yacante, hijo del conocido narcotraficante y homicida apodado “El Casca”.
Los efectivos buscaban a Tello por un presunto intercambio de armas por cocaína. Cuando llegaron, el sospechoso escapó por los techos. Cilauro, en cambio, fue encontrado dentro de la propiedad.
Lo que los efectivos descubrieron en aquella casa se convirtió en uno de los mayores secuestros de marihuana registrados en Mendoza. En distintos ambientes había 67 bolsas de alimento balanceado para perros y gatos de origen paraguayo. En su interior estaban ocultos ladrillos compactados de marihuana.
El pesaje arrojó 1.800 kilos de cannabis. También encontraron una pistola calibre 9 milímetros Hi Power y una pequeña cantidad de cocaína.
La pesquisa determinó además que otros cargamentos presentaban características similares. Un día antes del operativo de Aeroparque habían hallado 196 kilos de marihuana en un Peugeot abandonado tras un choque en la Cuarta Sección.
Semanas después fueron secuestrados otros 397 kilos en una casa de El Challao. Los investigadores consideraron que los cargamentos formaban parte de una misma estructura.
En aquella causa apareció como presunto responsable del cargamento Juan Carlos Rivera, quien permaneció prófugo durante dos años hasta ser detenido. A fines de noviembre del 2019 recibió también una pena de 10 años de prisión por los 1.800 kilos encontrados en Aeroparque.
Cilauro fue condenado en el 2018 por almacenamiento de estupefacientes y tenencia ilegal de arma de guerra. La fiscal María Gloria André había solicitado 10 años de prisión y el tribunal hizo lugar al pedido. En cambio, Tello fue absuelto en esa causa al no acreditarse su vínculo directo con la droga.
