Tenía 38 años. Su cadáver fue hallado desmembrado y prendido fuego para intentar borrar la mayor cantidad de rastros. Dos extremidades, una pierna y un brazo, no fueron encontradas entre el lunes y martes por la tarde durante los rastrillajes que se ordenaron en la escena, un descampado ubicado entre las calles Zapata y Barrionuevo de Las Heras, en el límite entre las localidades de El Plumerillo y El Algarrobal.
La investigación del femicidio de Pamela Elizabeth Cuello, a cargo de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, lleva casi una semana y el círculo íntimo de la mujer brindó algunos detalles sobre la vida de la víctima en las declaraciones que hicieron en sede judicial.
No está claro el móvil del ataque, pero los pesquisas sospechan que un hombre que frecuentaba la mujer domiciliada en la zona sobre calle Maipú podría tener algo que ver con el hecho de sangre. De todas formas, esa hipótesis es cuestionada por algunos detectives policiales que apuntan a conflictos con otros sujetos que pasaban algunos momentos con la mujer en distintos domicilios.
Los investigadores creen haber identificado a la mujer asesinada y quemada en Las Heras
El hallazgo la tarde de este lunes de un cadáver desmembrado y quemado de una mujer en el límite entre los distritos de El Plumerillo y El Algarrobal de Las Heras movilizó a la policía de la jurisdicción y a Investigaciones.…
En las últimas horas, trascendió que Cuello tenía una hija y que padecía de esquizofrenia. “Necesitaba medicación”, revelaron fuentes de la barriada. También dijeron que una hermana y el padre fueron los primeros que aportaron detalles reveladores sobre la vida que llevaba la mujer en los últimos meses.
Por lo que trascendió, contaron que Cuello pasaba varios días fuera del hogar sin brindar detalles a su entorno. No era extraño desconocer los sitios que frecuentaba y que permaneciera dos o tres días en una vivienda ajena a la suya sin que tuvieran noticias de ella. “Iba y venía. Por eso se demoraron en radicar la denuncia por averiguación de paradero. Creían que en algún momento iba a volver”, agregaron.
Pamela Cuello, nacida el 31 de marzo de 1986, dejó de ser vista el 10 de agosto. Y sus parientes directos hicieron la denuncia por averiguación de paradero nueve días después. Los investigadores entienden que la mujer fue asesinada entre 24 o 48 horas del hallazgo del cuerpo incinerado, es decir, que permaneció unos cinco días con vida después de dar aviso a la Justicia sobre la desaparición.
Fue un hombre el que caminaba por el citado descampado, el que, a las 17 del lunes 26, encontró partes de un cadáver y llamó al 911, tal como reveló El Sol. Cuando llegaron los primeros policías, advirtieron que un torso quemado y dos extremidades. La mano que hallaron tenía un par de anillos que sirvieron para una identificación inicial y direccionaron los trabajos investigativos hacia Cuello.
Algo que llamó la atención de los investigadores es que la ropa de la mujer fue hallada en otro sector del enorme predio, entre unos yuyos. Es decir, el o los autores del hecho le quitaron la ropa después de ultimarla, descartaron las prendas en diferentes sectores del descampado y luego prendieron fuego los restos utilizando una cubierta de vehículo.
Identificaron a la mujer asesinada y quemada en Las Heras
A poco más de 24 horas del hallazgo de un cadáver desmembrado y quemado en un descampado ubicado en el límite entre El Algarrobal y el Plumerillo de Las Heras, los investigadores confirmaron este martes por la tarde la identidad de…
Ríos ordenó el levantamiento del cadáver una vez que activado el protocolo de femicidio y el Cuerpo Médico Forense fue el encargado de la identificación, la que se logró al otro día mediante una técnica de ablandamiento de tejidos con agua sobre la palma de la única mano que recuperaron. Confirmada la identidad, avanzaron sobre la citación de los testigos.
Durante la necropsia, los médicos legistas intentaron determinar cómo fue asesinada la mujer. Sin embargo, no lo lograron saber la causa de muerte durante las tareas iniciales que practicaron sobre los restos. Lo que sí confirmaron es que no utilizaron un arma de fuego para terminar con su vida: realizaron un examen denominado radioscopia y no encontraron que haya ingresado un proyectil.
