La investigación comenzó con movimientos discretos y terminó con casi cuatro kilos de cocaína secuestrados y un detenido en plena calle. Juan Ignacio Ramos, de 27 años, fue capturado durante la madrugada de este martes, luego de un par de allanamientos realizados en el barrio Virgen del Rosario, en Las Heras, en medio de una causa por presunta comercialización de estupefacientes.
El procedimiento fue desarrollado por efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN), bajo directivas de la fiscal federal María Eugenia Abihaggle. Inicialmente, los pesquisas que trabajan casos de narcocriminalidad irrumpieron en una casa ubicada en el Pasaje Comunero, pero no encontraron moradores.
Allí secuestraron casi tres kilos ochocientos gramos de cocaína, dos teléfonos celulares, 2.117.650 pesos que podrían ser de maniobras vinculadas a la comercialización, una máquina de contar dinero y elementos de corte y fraccionamiento.
Por lo que contaron fuentes del caso, Ramos no se encontraba en el domicilio al momento del allanamiento. Sin embargo, el operativo continuó en la zona y minutos después fue localizado y detenido en la vía pública.

Según las fuentes, el sospechoso, nacido el 19 de octubre de 1998, fue “sorprendido” en la calle, en las inmediaciones del complejo habitacional, y trasladado a sede judicial federal, donde quedó a disposición de la citada representante del Ministerio Público.
Ramos era un nombre desconocido en el mundo narco local. No figuraba en causas resonantes ni como integrante de estructuras criminales de alto perfil. Sin embargo, el volumen de droga incautada y los elementos hallados en el domicilio encendieron las alertas sobre la posible magnitud de la operatoria.
Concretada la captura y analizado el material probatorio del caso, el foco quedó puesto en los teléfonos secuestrados. Para los pesquisas, quienes tomaron contacto con la denuncia inicial, el contenido de esos dispositivos será clave en el futuro para determinar con quién se movía el sujeto, qué red de contactos tenía y si formaba parte de una estructura mayor de distribución en el Gran Mendoza.
Ramos había residido tiempo atrás en la manzana 5 del barrio Dolores Prats de Huisi, en el conocido popularmente como La Estanzuela, en Godoy Cruz. Luego fue detectado en el complejo lasherino donde se concretaron los allanamientos, por lo que los trabajos también direccionaron la investigación a ambos sectores.
