La escena del crimen este sábado durante la madrugada y la víctima.

El silencio de la madrugada del sábado en un sector de Las Heras se rompió con el sonido de un disparo. Minutos después, las cámaras del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) detectaron a una persona tendida en medio de la calle inmóvil en la zona de los barrios Estación Espejo y Virgen del Rosario. Eran las 6. Las imágenes mostraban la escena sobre Independencia y Sucre, donde las patrullas policiales y movilidades municipales llegaron en pocos minutos para confirmar lo que el monitor ya anticipaba: había un muerto.

Estaba boca arriba, con una herida de arma de fuego en la zona de las costillas. Los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) constataron que no tenía signos vitales. La escena fue preservada y el caso quedó a cargo de la División Homicidios de Investigaciones, que trabajó durante todo el día para intentar establecer su identidad. Esa jornada por la noche, tras cruzar datos con otros peritajes, confirmaron que la víctima era Thomas Benjamín Morales Puebla, un adolescente de 17 años que vivía a pocas cuadras, en calle Yapeyú, hacia noreste.

Morales Puebla era conocido en las barriadas del sector. Según contaron fuentes del caso y vecinos a El Sol, había tenido ingresos al ex Cose. A los 15 años, la policía lo detuvo junto a otros tres sujetos en un operativo realizado en Azopardo y Remedios de Escalada de Godoy Cruz. Llevaban bolsas con cables robados, herramientas y un cuchillo tipo Tramontina.

Su vida, sin embargo, también estuvo marcada por la violencia como víctima. Meses atrás había sido atacado en la vía pública por dos sujetos en moto que lo asaltaron, le robaron un par de botines y le provocaron dos heridas de arma blanca: una en el tórax y otra en la región lumbar. Aquella vez fue asistido por el SEC y trasladado al Hospital Central. Logró recuperarse porque su vida nunca estuvo en riesgo y volvió a la zona.

En la investigación por el hecho de sangre, los pesquisas creen que el ataque no fue al voleo. Una de las hipótesis apunta a un conflicto previo con otro joven de la zona, con quien habría tenido problemas “desde hace semanas”. Morales Puebla fue perseguido y recibió el balazo mientras corría.

El crimen sacudió a los habitantes del sector. Varios conocían al joven. El cadáver fue levantado después de los peritajes de Policía Científica y llevado al Cuerpo Médico Forense. Allí se confirmó que el proyectil ingresó por la espalda y que presentó orificio de salida.

Los policías iban a potenciar en las próximas horas las medidas en el terreno y relevamiento de cámaras de seguridad. También buscaban testimonios que permitan reconstruir los minutos previos al ataque y dar con el o los responsables. El círculo íntimo de Morales Puebla, principalmente la madre y los hermanos, iba a ser clave para saber con quién se movía.