Roberto Moyano (40) mantuvo encerrada durante cuatro días a su ex pareja, madre de su seis hijos. Cuando la mujer logró escapar con los niños, la apuñaló y agredió a uno de los pequeños. El hombre escapó de la escena del crimen y hasta la anoche continuaba prófugo. Tiene antecedentes por agresión contra mujeres. Tras cometer el hecho, lo confesó en su perfil de la red social Facebook.

“Desde el jueves la tenía encerrada, si salía a algün lado por aca cerca, la perseguía”, comenzó contando a El Sol Emanuel Balmaceda, cuñado de la víctima. 

Verónica Natalia Salinas (32) estaba en pareja desde hace más de diez años con Moyano. Hace un mes se separaron, pero seguían viviendo juntos, con sus seis hijos. 

Pasado el mediodía de ayer, la mujer logró escapar aduciendo que iba “a llevar a los chicos a la escuela” y se dirigió a la casa de sus padres. Una vez allí, contó a su familia la situación que había padecido los últimos días.

Momentos después, alrededor de las 15.30, Moyano llegó en bicicleta a la casa de sus suegros con un cuchillo “tipo carnicero” en sus manos, relataron sus familiares a El Sol.

“Salimos porque escuchamos gritos y el estaba como ido, sacado”, contó Balmaceda. 

En ese momento, comenzó a atacarla. Y una de sus hijas, de al menos 5 años, intentó detenerlo pero este la empujó y la pequeña terminó en la acequias. Salinas logró cubrirse y los puntazos no tocaron ningún órgano vital, ya que las herida las sufrió en brazos y piernas.

Moyano tomó su bicicleta y huyó rápidamente. La familia de la víctima intentó localizarlo pero no tuvo éxito.

En la entrada de la casa de sus padres, Verónica fue apuñalada. 

En tanto, la víctima fue trasladada a un Centro de Salud cercano y luego derivada al Hospital Central, donde al cierre de esta edición permanecía internada fuera de peligro.

Su familia confió a este diario que desde un principio sufrió agresiones por parte de su ex marido. Incluso, contaron que había desfigurado a golpes el rostro de una pareja anterior. “Está enfermo y muy obsesionado”, dijeron. 

Moyano había estado detenido semanas atrás por otro episodio de violencia de género, pero un amigo pagó la fianza y quedó libre. 

Mientras continuaba prófugo, horas después del ataque, pidió perdón en su cuenta de Facebook y solicitó que cuiden a sus hijos.

Una de sus hijas pidió: “Quiero que lo atrapen así no vuelve a lastimar a mi mamá”.