Cristian Rivero, Javier Andrada, Maximiliano Martínez, Gustavo Rivero y Walter Saez confesaron.

Los cinco hombres que participaron en el crimen del empresario frutihortícola Emilio Giménez (49) en setiembre del 2022 en Guaymallén fueron condenados la tarde de este miércoles a penas de entre 15 y 23 años de prisión luego de confesar el conmocionante hecho de sangre en un juicio abreviado homologado por la jueza Mónica Romero.

Todos los sujetos admitieron haber intervenido en el asalto planificado ocurrido en septiembre de 2022, en el que Giménez fue emboscado cuando regresaba de la Feria de Guaymallén con una mochila llena de dinero en efectivo. La víctima murió baleada dentro de su camioneta, sin que los agresores llegaran a robarle el bolso.

Walter “Corcho” Sáez, Ricardo Javier “Pica” Andrada, Maximiliano Martínez Llaneza, Cristian “Willy” Rivero y su hijo Gustavo Maximiliano Rivero evitaron así ser juzgados por un jurado popular. El acuerdo, firmado por el jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, y seis defensores (Sergio Salinas, Anahí Venier, Enoc Ortíz, Alejandro Arbani, Carlos Moyano y Diego Henriquez), contempló penas por la calificación de homicidio en ocasión de robo, una figura legal que permite penas temporales, a diferencia del homicidio criminis causa que impulsaba originalmente el ex fiscal Carlos Torres, actualmente juez, y que prevé la prisión perpetua.

Sáez, señalado como el autor del disparo mortal con una pistola calibre 22, recibió la condena más alta: 23 años. Fue ubicado en la escena por tres testigos que describieron al tirador y su vestimenta. Andrada y Martínez Llaneza recibieron 18 años, mientras que los Rivero —padre e hijo— fueron condenados a 15 años cada uno. La audiencia de homologación se celebró este miércoles durante la siesta pero había sido acordada el viernes pasado luego de un encuentro entre las partes, tal como reveló El Sol.

Este miércoles se desarrolló la audiencia y la querella, en representación de la víctima, se opuso al acuerdo entre las partes. Sin embargo, como su opinión no es vinculante, la jueza Romero convalidó el pacto y cerró de esta forma el caso con sentencia firme.

La investigación policial, a cargo de la División Homicidios y supervisada por el fiscal Torres en sus inicios, logró avances clave mediante el análisis de cámaras de seguridad, seguimientos, testimonios y pericias científicas.

Los vehículos utilizados en el crimen —una Toyota RAV4 y una Jeep Renegade— fueron hallados abandonados en distintos puntos del Gran Mendoza luego del golpe perpetrado el 15 de setiembre del 2022.

En su interior, la Policía Científica recolectó material genético en guantes, barbijos y otras superficies. Esas muestras fueron determinantes para comprometer a los autores: entre otros, se hallaron rastros hemáticos de Martínez Llaneza y ADN de “Pica” Andrada, material fundamental para ubicarlos en la escena del hecho.

Emilio Giménez tenía 49 años, estaba casado y era padre de dos hijos.

El ataque ocurrió la tarde del día citado. Giménez conducía su Amarok blanca por Villa Nueva, Guaymallén, cerca de su casa, cuando fue interceptado en calles Padre Manzano y Jorge Newbery. Había salido de la feria con aproximadamente seis millones de pesos y casi mil dólares.

Al ser encerrado por los delincuentes, alcanzó a alertar a un amigo por teléfono. Maniobró en reversa para escapar y chocó a la Toyota gris, pero terminó impactando contra una casa y fue alcanzado por un proyectil: atravesó su brazo izquierdo y se alojó en el corazón. Murió pocos minutos después sin que los atacantes lograran llevarse el dinero. Un video grabado por un vecino lo mostró agonizando en el volante, lo que evidenció la gravedad del golpe delictivo.

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Gustavo Rivero siguiendo los pasos de Giménez en la Feria de Guaymallén.

Los cinco condenados fueron detenidos en distintos operativos entre noviembre de 2022 y agosto de 2023. Sáez cayó en Chubut; Andrada fue hallado en Jujuy; los Rivero, en Godoy Cruz y Buenos Aires respectivamente; y Martínez Llaneza, tras fugarse a Chile, fue capturado en Mendoza el año pasado, luego de mantenerse prófugo más de dos años.

Las tareas de inteligencia también involucraron el seguimiento previo a la víctima desde la feria, lo que se comprobó con cámaras de seguridad y declaraciones de testigos. Los Riveros, vinculados estrechamente con la barra de Independiente Rivadavia, fueron detectados con su vehículo en el predio minutos antes del asalto fatal.