El Dientón confesó cuatro hechos.

El recorrido criminal de Alejandro Pujado Rodríguez (19) tuvo un punto final este miércoles por la mañana en una sala del Polo Judicial. Cuando era menor, al empezar a aparecer en expedientes judiciales, ya se mostraba armado en redes sociales y era mencionado en investigaciones por tiroteos en Las Heras y Capital.

Lo apodaban “Dientón” y, con el paso del tiempo, ese alias quedó asociado a una seguidilla de hechos violentos ocurridos el año pasado que terminaron de sellarse con una confesión y una condena a 17 años de prisión en un juicio abreviado.

El acuerdo fue alcanzado entre la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta y el defensor oficial Rafael Manzur, y recibió el aval de la jueza María Cristina Pietrasanta.

La pena unificó un homicidio y tres intentos de asesinato que tuvieron como escenario distintos puntos del Gran Mendoza, pero que comparten una misma lógica: ataques armados a corta distancia y con víctimas que, en algunos casos, sobrevivieron de milagro.

La madrugada del 13 de septiembre del año pasado marcó el hecho más grave. Eran las 6 cuando una cámara del Centro Estratégico de Operaciones detectó a un joven inmóvil sobre el asfalto, en Independencia y Sucre, en Las Heras.

Cuando llegaron los primeros móviles, ya no había nada que hacer. El disparo había sido letal. Horas después, los investigadores lograron confirmar que la víctima fatal era Thomas Benjamín Morales Puebla, de 17 años, quien vivía a pocas cuadras del lugar.

La escena dejó pistas claras: no se trató de un ataque al azar. Los pesquisas reconstruyeron que el adolescente había sido perseguido y recibió el disparo por la espalda mientras intentaba escapar. Detrás había un conflicto previo que llevaba semanas. Ese crimen fue el eje de la causa que terminó por encerrar a Pujado Rodríguez.

Pero no fue un hecho aislado. En octubre, la violencia se repitió en cuestión de días. Primero, en el barrio Belgrano, un joven fue atacado a tiros: recibió cuatro disparos y logró sobrevivir. Días después, el 24, otro chico de 18 años fue baleado por la espalda en el Callejón Martino. Terminó internado en el Hospital Carrillo y también se recuperó.

El último episodio ocurrió el 1 de noviembre. La víctima fue su ex pareja, una joven de 20 años. El disparo fue a corta distancia y el proyectil impactó en el abdomen. Otra vez, la muerte no se concretó. La chica se recuperó y logró identificarlo.

Cinco días más tarde, la búsqueda terminó en el complejo La Favorita, en Ciudad. Allí lo encontraron armado con un revólver y lo detuvieron.

Ese recorrido, que había comenzado cuando todavía era menor y se exhibía con armas en redes sociales, se cerró con una condena acordada. Sin juicio oral, pero con todos los hechos reconocidos por el Dientón, la Justicia dio por terminadas las causas en su contra.