Rafael Cúneo Libarona, abogado de los dos rugbiers franceses acusados de violar a una mujer el domingo pasado en un hotel cinco estrellas de la capital provincial, informó que ya pidió el beneficio de la detención domiciliaria para sus defendidos.

“Son chicos que nunca imaginaron esta situación, son inocentes, desconocen absolutamente los golpes. Están conmovidos”, aseguró el letrado este jueves, en una conferencia de prensa que ofreció en el Polo Judicial Penal.

Oscar Jégou y Hugo Araudou, los jugadores de la selección francesa de rugby acusados, salieron esta mañana desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) rumbo a Mendoza.

Fueron entregados por la Policía Federal Argentina (PFA) a una comisión policial mendocina, que inició su traslado vía terrestre a la provincia. Se espera que lleguen este jueves, cerca de la medianoche.

Está previsto que los rugbiers comparezcan este viernes ante la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Cecilia Bignert. Luego serían imputados por el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas. La pena prevista en el Código Penal es de entre ocho y 20 años de prisión.

Por otra parte, Cúneo Libarona anticipó que familiares de Auradou (20) y Jégou (21) viajarán a Mendoza y establecerán un domicilio en la provincia, como tutores de los deportistas. El objetivo es evitar que sean alojados en el penal provincial y “obtener en estos pocos días la detención domiciliaria”.

“Cuando tenés tutor, tobillera con control policial permanente, no tenés pasaporte, no hablás castellano y toda la delegación se volvió a Francia… Estamos garantizando que no hay riesgo de fuga ni entorpecimiento de la investigación”, explicó el abogado, hermano del ministro de Seguridad de la Nación, Mariano Cúneo Libarona.

Tras el partido del sábado en el estadio Malvinas Argentinas, donde Francia le ganó a Los Pumas por 28-13, los jugadores del combinado galo disfrutaron de una noche libre. El presunto ataque ocurrió en el Diplomatic Hotel, donde se alojaba el plantel europeo.

Con respecto al hecho, el defensor insistió con la versión de que se trató de una relación sexual consentida y que “no hubo golpes ni agresión”. Si bien admitió que aún no pudo acceder al expediente -los rugbiers aún no fueron imputados formalmente-, opinó que de acuerdo con los datos publicados por medios de comunicación, la denuncia “tiene inconsistencias”.

“De revelar los detalles estaría colocando a la acusadora en una situación de vulnerabilidad”, agregó.

Por otra parte, consideró que la detención de Auradou y Jégou “estuvo bien ordenada” ya que se buscó preservar la investigación de un hecho complejo. “Pero no porque sean culpables”, enfatizó.

Los deportistas fueron detenidos este lunes en el hotel Emperador de la avenida del Libertador, en Capital Federal. El operativo estuvo a cargo de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones Interpol de la PFA, con la colaboración de la División Delitos Contra la Integridad Sexual, dependiente de la Dirección de Investigaciones, tras el pedido de captura a nivel nacional.

Luego fueron alojados en la sede de la División Interpol de la Policía Federal Argentina, en la calle Cavia del barrio porteño de Palermo, en una celda reservada para prófugos internacionales que son capturados en el país. Por razones de logística, el traslado se demoró más de lo previsto y recién se realizó este jueves.