Un caso de abuso sexual a una alumna sacudió la semana pasada a la comunidad de la Escuela Nº 1-623 Manuel Pacífico de Antequeda de Godoy Cruz.

La niña, de 6 años, que cursa en primer grado, le reveló a sus padres que otro alumno la abordó en los baños, durante el horario de clases. 

La pequeña no pudo identificar al autor, pero le dijo a sus progenitores que se trató de “un nene más grande”, por lo que creen que se trató de un estudiante de los grados superiores (sexto o séptimo).

Tras tomar conocimiento los directivos del establecimiento, se realizó el acta correspondiente y se radicó la denuncia en una sede judicial.

En el caso intervino la Justicia Penal de Menores, que trabaja en conjunto con detectives de la División Delitos Contra la Integridad Sexual de Investigaciones. 

A raíz de la denuncia hubo malestar por parte de los padres de otros estudiantes, quienes aseguran que las autoridades de la institución encubren al autor.

Sin embargo, fuentes allegadas a la pesquisa explicaron que la niña jamás aportó una identidad o descripción precisa del chico que la abusó, por lo que no hay pistas que permitan individualizarlo. 

En tanto, se aguarda que la pequeña declare en cámara Gesell, pero debido a su edad deberá atravesar otras instancias previas con el Equipo de Abordaje de Abuso Sexual (EDEAAS). 

Los profesionales podrán determinar si la niña se encuentra en condiciones de afrontar esa entrevista y también si existió o no la situación que le relató a sus padres. 

Más allá de eso, detectives con experiencia en esa área que fueron consultadas por El Sol, indicaron que es poco probable que una menor de tan corta edad invente o fabule una situación de abuso sexual.

Así las cosas, en los próximos días se espera que se sumen declaraciones y otras pruebas al expediente para continuar avanzando con la pesquisa.

Qué puede pasar con el alumno

En caso de que el estudiante mayor sea identificado y se reúnan pruebas suficientes que demuestren su autoría, no se le podrán imponer medidas privativas de la libertad y mucho menos ser formalmente acusado de algún delito, debido a que se trata de un menor inimputable. 

Por lo general, lo que hace en estos casos el fiscal de Menores interviniente es imponerle medidas tutelares en coordinación con los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI).

También se investigará el entorno del niño, debido a que es llamativo que un chico de entre 11 y 12 años tenga una conducta sexualizada.

Por ese motivo, se deberá analizar si el mismo autor podría ser víctima de algún tipo de delito de índole sexual o comete hechos de ese tipo para “pedir auxilio” por alguna situación que esté viviendo y esté relacionada con su círculo íntimo, explicaron especialistas.

Otra posibilidad es que presente algún tipo de trastorno de conducta o disociativo, por lo que deberá recibir el adecuado abordaje por parte de profesionales de la salud mental.