El testimonio de una mujer transgénero se sumó a las denuncias contra Gustavo Arzuza que han salido a la luz tras la muerte de la paciente Beatriz Gattari. La víctima aseguró que el médico reclutaba pacientes en boliches alternativos del Gran Mendoza y les ofrecía implantes mamarios. Ya son cinco los casos que se sumaron a la investigación que lidera la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos.
El caso de muerte por mala praxis a cargo del doctor Carlos Gustavo Arzuza (48) sacudió a la provincia. Varios pacientes afectados por las diversas intervenciones que él ofertaba, se animaron, contaron su historia y fueron sumando causas a la pesquisa.
El último que llegó a las manos de la fiscal Ríos fue el testimonio de una travesti que fue paciente de Arzuza.
Declaró que el médico utilizaba una estrategia para captar nuevos clientes: asistía a boliches alternativos de Ciudad junto a su novia, también detenida, y convencía travestis para que se realizaran cirugías plásticas en su clínica, aparentemente les ofrecía implantes mamarios a bajos costos.
Para lograr su objetivo, la pareja estaba aliada a una conocida travesti que fue detenida hace un par de años en la provincia, de la cual se reserva la identidad a fin de no entorpecer la investigación.
Mientras continúan apareciendo víctimas, Arzuza sigue detenido en el Hospital Central debido a la infección que presenta desde el día de su captura. En tanto, su mujer, Laura Dutta, fue trasladada al sector de mujeres del penal de Almafuerte, en Cacheuta.
Las causas restantes:
– La muerte del empresario Roberto Del Barco producto de una liposucción abdominal, en julio de 2013. Arzuza fue imputado por homicidio culposo en esa ocasión, junto a otro médico, pero quedó en libertad después de pagar una fianza de 100 mil pesos. En febrero tiene que ir a juicio oral por esta causa.
– Beatriz Gattari perdió la vida cinco días después de someterse a una lipoaspiración y una implante de glúteos. Fue el caso bisagra de la investigación.
– Elva Orellano falleció en noviembre de 2008, en Luján, dos días después de realizarse una hernia en la zona del ombligo y una reducción de vientre.
– Una joven de 23 años, de identidad reservada, se hizo dos liposucciones que le dejaron secuelas por varios días. Denunció que fue intervenida sin anestesia y fue atada a la camilla.
