La Justicia otorgó este jueves la detención domiciliaria a los dos jugadores de las inferiores del Club Godoy Cruz Antonio Tomba que se encuentran imputados por abuso sexual. El juez de segunda instancia Mauricio Juan hizo lugar un pedido de la defensa de los sospechosos, de 19 y 20 años y oriundos de San Rafael, y saldrán de la penitenciaría luego de pagar una caución de tres millones de pesos.
El caso que los mantiene acusados ocurrió el 20 de octubre del año pasado en un departamento de calle 9 de Julio de Ciudad. En un primer momento, los jugadores de la reserva de la institución deportiva fueron imputados y quedaron en libertad durante los primeros meses, pero un cotejo de ADN positivo y una serie de irregularidades denunciadas por el abogado querellante, Pablo Cazabán, motivó su detención y trasladó a la cárcel a mediados de marzo.
Básicamente, los futbolistas no cumplieron con las reglas impuestas para mantener la libertad y continuaron entrenando y disputando encuentros con el Tomba. Debido a esto, el Ministerio Público revocó el mantenimiento de la libertad porque tomó fuerza el riesgo de fuga y el entorpecimiento de la instrucción.
Quedaron presos los jugadores de fútbol de Godoy Cruz denunciados por abuso sexual
Los dos jugadores de fútbol de la reserva del Club Godoy Cruz Antonio Tomba denunciados en octubre del año pasado por abusar sexualmente de una joven en un departamento de Ciudad quedaron detenidos entre el pasado jueves y viernes e iban…
La causa que lidera el fiscal Darío Nora sostiene que el abuso denunciado ocurrió la madrugada alrededor de las 6, después de que la joven y los dos jóvenes salieron de la discoteca Wish de Ciudad y se dirigieron al lugar donde vivían los compañeros, sobre 9 de Julio de Ciudad.
La joven les había mencionado que necesitaba cambiarse de ropa porque tenían que ir a trabajar a pero los dos deportistas lo sometieron sexualmente, agrega.
Uno de ellos se acercó a ella y le pidió que se sentara cerca de él. Luego comenzó a besarla y a tocarla en varias partes del cuerpo. A pesar de las negativas de la joven -describió en la denuncia que les dijo “No chicos, no estoy para esto”– continuaron con sus avances.
A pesar de su resistencia, la denunciante afirmó que cerraron las cortinas del lugar y comenzaron a quitarle la ropa interior y a desabrocharle los pantalones “por la fuerza”.
La chica detalló en la denuncia que fue objeto de acceso carnaly que en todo momento les dejó claro que no quería tener relaciones con ninguno de los dos. A pesar de esto, agrega el expediente, la agredieron y obligaron a realizar acciones en contra de su voluntad.
Tras analizar las pruebas iniciales, el fiscal Nora calificó el hecho como abuso sexual agravado debido a la participación de dos personas.
