Foto: Prensa Gimnasia.

Gimnasia y Esgrima cortó la racha en casa y celebró un triunfo vital en el Parque General San Martín. En un desarrollo trabado, cambiante y con emociones en las dos áreas, el Blanquinegro se impuso por 1 a 0 frente a Newell’s Old Boys por la doceava fecha del Clausura de la Liga Profesional, afirmándose dentro del lote que sacará boleto a la fase final del torneo.

El arranque de la primera etapa mostró a un Mensana ambicioso, conducido por la movilidad del “Monito” Matías Vargas. El volante intentó romper la paridad de entrada, primero mediante un tiro libre peligroso y luego encabezando las gestiones ofensivas del equipo para destrabar el cerrojo rosarino.

Sin embargo, Newell’s respondió y contó con las opciones más claras de la mano de Santiago Solari, ex jugador del club. El atacante visitante tuvo el primero tras una acción en la que Diego Mondino salvó la caída del arco blanquinegro de forma providencial sobre la línea. Minutos más tarde, a los 26 del primer tiempo, el propio Solari mandó la pelota a la red, pero el tanto fue anulado a instancias del VAR tras varios minutos de revisión. La decisión desató una fuerte polémica en el campo de juego y enfáticos reclamos por parte del plantel y cuerpo técnico del conjunto rosarino antes de irse al descanso con el marcador en cero.

La bomba de Módica y la resistencia en el Legrotaglie

En el complemento, Gimnasia salió decidido a marcar la diferencia. Avisó rápidamente con un zurdazo de Fermín Antonini que pasó rozando el palo izquierdo del arquero Faustino Reinatti, presagiando lo que llegaría instantes después.

A los 12 minutos del segundo tiempo, la joya de la noche se hizo presente en el Legrotaglie. Agustín Módica -goleador del Lobo y máximo artillero de la Liga Profesional- capturó un balón en el borde del área y sacó un formidable zapatazo que se colgó en el ángulo superior del arco de Newell’s, desatando la locura en las tribunas locales.

Con la ventaja en el bolsillo, el elenco mensana replegó sus líneas para cuidar la diferencia. La Lepra rosarina sintió el golpe pero no bajó los brazos y empujó en busca de la igualdad, encontrando una sólida respuesta de la zaga defensiva mendocina. Incluso, la visita volvió a convertir en el tramo final, pero la acción fue inmediatamente invalidada por posición adelantada.

Pese a que el equipo de Darío Franco fue perdiendo resto físico sobre el cierre y debió soportar el asedio visitante, logró contener las arremetidas finales para asegurar tres puntos fundamentales en casa.

Mirada en los playoffs y lo que viene

Con este festejo, Gimnasia escaló a la sexta posición de la Zona A cosechando 20 unidades, consolidándose dentro de los puestos de playoffs para pelear el título.

El próximo desafío para el Blanquinegro será en condición de visitante: el sábado que viene viajará a Liniers para medirse ante Vélez Sarsfield a partir de las 20.