El barrio Santa Teresita es considerado uno de los más peligrosos en la zona del distrito El Plumerillo, en Las Heras, y desde hace tiempo se ha transformado en un dolor de cabeza para las autoridades de Seguridad de la provincia.
Pese a que se inició como un complejo destinado a la clase trabajadora, fue mutando a una cuna de temidas bandas delictivas, numerosos quioscos de venta drogas y escenario de hechos de sangre.
Y, en las últimas semanas, la situación empeoró en la barriada delimitada por las calles Ameghino, Lencinas, Álvarez Condarco y Mansilla. Desde mayo hubo constantes enfrentamientos con la policía, los cuales desembocaron en el asesinato de Matías Domínguez, por el que fue imputado un subcomisario de la Policía de Mendoza.
El domingo, otro crimen salpicó con sangre las calles del “Santa” y el contexto no ayudó en las primeras horas para que la causa avance.
La víctima de este último hecho fue Pablo Daniel González, de 39 años, a quien le dieron una golpiza y lo dejaron abandonado en la calle.
El hombre, que cumplía años al día siguiente de ser ultimado, era oriundo del barrio Alas Argentinas, ubicado a poco más de un kilómetro de la escena.
Hasta este miércoles, las pistas con las que contaban los detectives de Homicidios, liderados por el fiscal Gustavo Pirrello, eran escasas.
Claramente, las tareas de campo en el lugar no eran simples de desarrollar, ya que los potenciales testigos son reacios a hablar con el personal policial, más aún teniendo en cuenta los últimos conflictos acontecidos en la barriada que han empeorado la relación de los lugareños con la fuerza.

Fuentes allegadas a la causa explicaron que, formalmente, no hay una hipótesis firme que seguir.
A la víctima le faltaban las zapatillas, lo cual podría conducir hacia un robo, pero, debido a que tenía más de 2.000 pesos en una mano, también piensan que podría tratarse de algún tipo de ajuste de cuentas por algún problema de vieja data.
Por fuera del expediente, detectives con experiencia en ese sector lasherino indicaron que quienes caminan las calles del Santa Teresita comentan que la víctima llegó hasta ese lugar para comprar estupefacientes en uno de los pasillos ubicados a lo largo de las 15 cuadras que tiene la barriada.
Con respecto a los autores, algunos testigos, que no han declarado en el expediente, en las calles del Santa Teresita le atribuyen el asesinato a una banda que ha ganado poder en el último tiempo y que estaría liderada por un puntero político con conexiones en el municipio, revelaron las fuentes consultadas.
La información agrega que ese personaje estaría vinculado a la inestabilidad y violencia que reinó en los últimos meses en el barrio.
Al parecer, vecinos lo marcan como el responsable de las revueltas y los conflictos contra policías. Las versiones sobre los motivos para generar el malestar en la zona son varios: desde fricciones con autoridades de la Comuna, hasta los cambios que hubo en la cúpula policial del departamento.
Así las cosas, los pesquisas que trabajan el caso aguardan que, en los próximos días, los testigos comiencen a hablar y también poder profundizar sobre el entorno de González para comenzar a resolver el crimen.
Abandonado
Fue alrededor de las 8 del domingo cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un sujeto que estaba herido y tendido en el cruce de calles Libertad y Alsina, en el citado barrio.
Cuando policías se desplazaron hasta el lugar, constataron que la víctima presentaba una lesión en la cabeza, que le había provocado abundante pérdida de sangre. Seguidamente, personal médico constató en la escena que estaba sin vida.
En principio, se pensaba que la herida correspondía a un balazo, por como lucía a simple vista. Pero se estableció que la víctima había sido atacada con un elemento contundente.
Al parecer, González fue atacado y quedó abandonado en el asfalto hasta que vecinos le dieron aviso a las autoridades. A los detectives les llamó la atención que le faltaba el calzado y tenía dinero en una mano.
Por ese último motivo, se preservaron sus manos para analizarlas y tardaron más de 24 horas en establecer su identidad.
