La investigación contra el jefe de la Policía Federal de Mendoza por presunto cobro de coimas para liberar la zona donde operaban cuevas de cambio de divisas en el microcentro se encuentra en pleno proceso de análisis de todas las pruebas, que fueron incorporadas por la Policía contra el Narcotráfico (PCN) durante más de dos meses.

El expediente todavía está lejos de terminar: tiene 10 imputados en prisión –luego de que se entregara Roberto Poroto Bustos, marcado como jefe seguridad de los locales– y otros 2 se encuentran en la orden del día para ser detenidos, entre ellos, un policía de alto rango retirado de la provincia que hacía de jefe de Seguridad de los locales.

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El comisario Dino Rossignoli quedó privado de la libertad la mañana del miércoles 14 de este mes en su casa de calle Pablo Iglesias, de Godoy Cruz, sospechado de ser parte de una asociación ilícita liderada por dos jóvenes, Nicolás Bazán y Renzo González, de 25 y 27 años, respectivamente. Ambos estaban relacionados con la razón social Stefano Cannella.

La joyería habría servido de pantalla para una actividad “oculta” de compra y venta de moneda extranjera que se potenció con el inicio de la pandemia por coronavirus.

Manejaban grandes sumas de dinero de lunes a viernes. Justamente, Bazán es quien está sospechado de pagar los sobornos al responsable de la Delegación local de la Policía Federal. 

De la instrucción –que está en manos del titular del Juzgado Federal Nº3, Marcelo Garnica– surge que Bazán era quien se hacía cargo de las coimas y mantenía el contacto directo con Rossignoli.

La relación entre ambos era fluida y de confianza. Hubo encuentros personales y también charlas telefónicas a través de servicios de mensajería para coordinar los métodos de entrega. Cuando Bazán no podía ir a un lugar previamente acordado –un reconocido café de calle Garibaldi, de Ciudad, por ejemplo– enviaba a un hombre de confianza para que respondiera por la “cuota” mensual.

Todo quedó registrado en un cuaderno secuestrado durante los primeros allanamientos que se ordenaron en la causa, el 6 de julio, tal como reveló El Sol.

Justamente, la pesquisa de la PCN y de la Justicia se enfocó en determinar cuántos encuentros hubo entre los máximos protagonistas del caso.

Fuentes de la causa detallaron que, por las pruebas recolectadas, Bazán pagaba mil dólares por mes para evitar ser allanado o investigado por la Policía Federal.

Habría entregado la moneda estadounidense durante entre 10 y 12 meses. Y agregaron que quien comenzó con la relación de confianza con Rossignoli fue el padre de Nicolás, el ex dirigente de Independiente Rivadavia Ernesto Bazán, también detenido en esta causa.

Para los detectives, Bazán padre era quien inició los desembolsos de dinero al responsable de la Policía Federal durante el 2020 y, luego, su hijo Nicolás terminó haciéndose cargo durante meses, hasta que se desplegaron los allanamientos masivos.

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Las primeras medidas se desarrollaron el 6 de julio en locales del microcentro. Los policías de la PCN apuntaron a las joyerías Stefano Cannella y Vía Roma y también a algunos bares y locales bailables de calles Catamarca, 9 de Julio y Godoy Cruz, de Ciudad.

Ese día secuestraron 4.100.000 pesos, casi 50.000 dólares, 7.480 euros, 19 máquinas de contar dinero, 2 armas de fuego, 21 cartuchos calibre 9mm, 41 equipos electrónicos, 11 equipos informáticos, 4 balanzas, 100 gramos de cannabis, 6 plantas de cannabis sativa, 2 dosis de MDMA (éxtasis) y 4 cartuchos vaporizadores de tetrahidrocannabinol (THC). Más de 70 personas fueron identificadas.

No hubo detenidos, pero la documentación incautada durante las medidas –los citados cuadernos– reveló algunos movimientos extraños de dinero que realizaban Nicolás Bazán y la gente que le respondía.

Se intentaba determinar el origen del dinero que recibían porque apuntaban a movimientos de lavado y terminaron encontrando anotaciones que serían pagos de coimas en moneda extranjera.

Con la prueba informada al juzgado de Garnica, el miércoles 14 de este mes se ordenó la detención de todos los sospechosos de cometer delitos. Así fue como cayeron Rossignoli, los Bazán y Renzo González.

Además, también fueron detenidos un policía retirado de Mendoza, Marcelo Negro Salcedo, y hasta una joven contadora de 28 años llamada María José Gregorio, quien habría realizado algunas maniobras para justificar los movimientos de dinero y también las compras que realizaba el joven Bazán.

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Con el paso de los días fue detenido un señalado socio de Nicolás Bazán, identificado como Juan Moral –también está detenido su hermano, Alejandro–, y trascendió por este diario que tenía pedido de captura el comisario inspector retirado Ángel Alberto Fava, otrora jefe departamental de Las Heras y conocido por ser desplazado por el ex gobernador Alfredo Cornejo dos días después de asumir en diciembre del 2015.

Fava habría ingresado como jefe de custodia de las cuevas en lugar del Negro Salcedo y está sospechado de informar a los Bazán sobre allanamientos que iban a realizarles.

Casi todos los detenidos están imputados por asociación ilícita. Rossingoli sumó una acusación por cohecho (pasivo) igual que Bazán (activo), y también se investiga lavado de dinero.

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