En octubre del 2018, Paula Kendall Spinello (33) ganó espacio en los medios por ser la primera mujer trans en aspirar a un reinado de la Vendimia tradicional. Cinco años antes, se había coronado Reina Nacional de la Vendimia Para Todos, conocida anteriormente como Vendimia Gay. Finalmente y luego de la trascendencia nacional que generó su decisión, en el 2019 participó en la elección del distrito Capilla del Rosario de Guaymallén y un año después logró el virreinado distrital en La Primavera, todo un paso hacia delante para la comunidad. La repercusión que generó provocó que sumara miles de seguidores en sus redes, donde cuenta con orgullo que también fue Reina Nacional del Condor hace pocos años.
De acuerdo con investigadores judiciales y policiales, detrás del personaje que mostraba en sus perfiles de Facebook o Instragram “se escondía una persona que podía llegar los extremos para conseguir lo que buscaba”. Esto le jugó en contra y terminó tras las rejas.
A fines de junio, Spinello fue detenida en su casa de Dorrego por orden del fiscal de Delitos No Especializados Juan Ticheli. Había quedado en la orden del día sospechada de exigirle importantes sumas de dinero a un hombre que conocía y había pagado por tener sexo con ella en diferentes oportunidades a cambio de no contarle a su familia los encuentros que habían mantenido durante años. Efectivos de la Unidad Investigativa de Guaymallén lideraron el procedimiento.
Las amenazas telefónicas llegaron a un punto donde la víctima temió por su seguridad física y la de sus seres queridos y acudió a los abogados Franco Migliavacca y Emiliano Marlia para realizar la denuncia correspondiente. El caso se potenció cuando el hombre comenzó recibir en mayo imágenes de armas de fuego en WhatsApp si no pagaba lo que le exigía Spinello, quien ya había presentado este mismo modus operandi tiempo atrás.
Este miércoles, la mujer trans reconoció en un juicio abreviado las imputaciones que le había endilgado el Ministerio Público luego de un pacto con la defensa y la jueza Sonia Amalia Yornet, del Juzgado Penal Colegiado Nº2, la condenó a 3 años de prisión de ejecución condicional.
La información a la que accedió El Sol señala que la magistrada homologó el acuerdo por los delitos de chantaje en un número indeterminado de hechos todo en concurso real con amenazas simples.
Yornet le impuso una serie de reglas de conductas para evitar que continúe manteniendo contacto con la víctima. Además de tener que presentarse para un control en la Dirección de Promoción del Liberado, no cometer nuevos delitos por el plazo de cuatro años y abstenerse de consumo de estupefacientes o abuso de bebidas alcohólicas en lugares públicos, se le fijó una “prohibición de todo tipo de contacto (por cualquier vía o medio), virtual y de referencia y de acercamiento hacia la víctima, su domicilio y lugares que la misma frecuente, tales como establecimientos educativos, templos o parroquias, clubes y/o lugar de trabajo, en un radio de 500 metros”.

Con temor
De la investigación surge que, el 31 de mayo de este año, el celular de la víctima recibió un mensaje vía WhatsApp donde se leía “hoy van a hacer cagar a un familiar tuyo solo te aviso”. El hombre comenzó a preguntar quién era el remitente pero no hubo respuestas. Se trata de una persona NN o Lía. Continuaron amenazándolo y la persona le escribió que su marido “hace los encargues de sicario”.
NN o Lía le pasó un número de teléfono para que continuara el diálogo “con una tal Paula” para que arreglara con ella. Desde un principio, la víctima sabía que las personas querían dinero en efectivo porque no era la primera vez que le sucedía una situación similar, describieron fuentes policiales.
El hombre comenzó el diálogo con esta mujer y luego se supo que era Paula Kendall Spinello. La trans le exigió 200 mil pesos y lo amenazó con hacerle daño a sus seres queridos, se desprendió de la instrucción que lideró el fiscal Ticheli. Le envió fotos de dos armas (una pistola y un revólver) y le manifestó que tenía hasta las 19 de esa jornada para arreglar el envío del dinero.
Analizada la denuncia, los detectives supieron que Spinello era una mujer trans que había mantenido relaciones sexuales con la víctima a cambio de dinero desde el 2016, “unos siete años antes de la denuncia”, agrega la causa. Esa fue la raíz del caso. Al parecer, el hombre amenazado venía sufriendo estos actos de chantaje desde hacía muchos años, llegando a pagar importantes sumas semanales que superaron un total de 600 mil pesos.
“Muchas veces le ha transferido dinero a Spinello a cambio de su silencio, hasta que decidió no darle más y dejarla que haga lo que quiere hacer”, se desprende la instrucción que lideró Ticheli sobre la decisión de la víctima de denunciar los actos.
