Así quedó el vehículo de las víctimas.

La noche del miércoles se produjo un hecho de gravedad en Luján, que no terminó con heridos de milagro. Una banda de estafadores y asaltantes intentó robar una importante cantidad de dólares y un auto a tres hombres que habían pactado la compra de todos teléfonos de alta gama a través de una aplicación de mensajería y, como no lograron el objetivo, escaparon mientras tiroteaban el vehículo de las víctimas.

El hecho de inseguridad se produjo a las 20 en la intersección de calles San Martín y Almirante Brown y los autores fueron cuatro malvivientes que se movilizaban en dos motos y un auto VW Fox gris con vidrios polarizados. Lo que sí lograron llevarse fue la llave del auto en el que se movilizaban las víctimas, un Peugeot 408.

A ese lugar llegaron tres hombres (un carpintero de San Martín de 38 años, un joven de 18 oriundo de Chacras de Coria y un godoicruceño de 45) que buscaban comprar dos celulares Iphone usados a cambio de 1.400 dólares y se habían contactado con presuntos compradores a través de la aplicación Telegram.

La reconstrucción sostiene que uno de los tres hombres se contactó con uno de los presuntos vendedores de los aparados y pactó encontrarse en la estación de servicio dinámica ubicada en la intersección citada, en la localidad de Carrodilla.

Así fue que llegó hasta el lugar con dos amigos en el Peugeot y se comunicó con el contacto que supuestamente iba a comercializar los teléfonos.

El sujeto llegó en una moto negra, y luego se presentó un malviviente más en otro rodado menor. También lo hicieron un par más en un VW Fox gris. De ese rodado descendieron dos malvivientes y “todos portaban armas de fuego” tipo pistola, se desprende de la denuncia de las víctimas.

En ese momento, le exigieron al conductor del 408 que entregara las llaves del auto con el objetivo de robárselo. Pero como no lograron hacerlo ni sustraer el dinero que llevaban por la resistencia que ofrecieron los amigos, los sujetos escaparon por San Martín hacia el norte disparando contra el auto, de color negro. Los plomos destrozaron una de las ventanillas.

En la escena trabajaron policías de Investigaciones, Científica y de la jurisdicción, con el objetivo de trabajar en el caso para intentar identificar las patentes de los rodados que utilizaban la banda criminal.