No fingieron ser policías. Eran policías. Por lo menos, uno de ellos. Efectivos de Investigaciones detuvieron la mañana a un efectivo con destino en la Comisaría Cuarta que está sospechado de robarle más de 3 millones de pesos (entre moneda argentina y dólares) a un empresario constructor durante un allanamiento trucho que montaron el jueves al mediodía en calle Espejo de Ciudad.

Las cámaras de seguridad fueron determinantes para identificar al uniformado, quien vestía el uniforme y el equipamiento de Investigaciones: tenía chaleco, borcegos, gorra (quepi), arma reglamentaria, lentes y hasta barbijo.

Fuentes de la causa que lidera el fiscal de Delitos No Especializados Jorge Calle sostuvieron que se trata del subayudante José Carmona, quien estuvo muchos años en la División Búsqueda de Prófugos de la Dirección de Investigaciones y este año fue trasladado a su nuevo destino. Hubo allanamientos masivos en el Gran Mendoza y en uno detuvieron al efectivo, cuando ingresaba a su destino. 

Es más, tiene familiares policías y hasta su padre, quien fue asesinado en un asalto, también lo era.

La banda, que ingresó el jueves pasadas las 13.30 a la constructora ubicada en la citada calle al 200, estaba integrada por, al menos, cuatro sujetos y no se descarta que el resto también sea parte de la fuerza. Esto basado en que algunos tenían credencial oficial.

El modus operandi de la organización fue claro. Simularon tener una orden de allanamiento y hasta fingieron comunicarse con un juez mediante un llamado telefónico a través de WhatsApp. En la imagen a la que accedió El Sol se observa al policía con un celular.

Los detectives sospechan que con ese teléfono, el que fue secuestrado durante los allanamientos que se desplegaron la mañana de este sábado, se realizó el llamado con falso un magistrado.

La víctima, de más de 30 años, le describió a los investigadores que el otro lado del aparato una voz masculina que se hacía pasar por un juez federal autorizaba la medida. Así, después de unos pocos minutos, la banda policial sustrajo más de medio de millón de pesos y 20 mil dólares que serían la venta de un inmueble.