Al menos cuatro investigaciones iniciadas para desarticular organizaciones dedicadas al narcotráfico en Mendoza fueron la base para identificar a Walter Bardinella Donoso como financista de un cargamento de casi 244 kilos de marihuana compactada que fueron incautados mientras eran transportados por el departamento de San Rafael el 31 de agosto del 2015. No sólo eso, para los detectives, comercializó u ocultó días antes un cargamento menor –de casi cinco kilos– en el domicilio de un narco amigo en Guaymallén.
Efectivos de la Policia contra el Narcotráfico (PCN) venían siguiendo todos los pasos que daban los “hombres de calle” que integraban la organización de Bardinella pero no tenían la identidad confirmada de quién coordinaba por teléfono dónde reunirse y a quién entregar la sustancia estupefaciente. Sólo sabían que se llamaba Walter y que utilizaba su apellido materno, Donoso, cuando hablaba para realizar todos los negociados ilegales.
Luego del secuestro del cargamento, que era transportado en un camión Mercedes Benz en la localidad de El Sosneado, San Rafael, tres hombres quedaron detenidos.
Darío Andrés Rodríguez Andino, Armando Marcelo Guevara Altamirano y Jorge Darío Bartolaccini Molina terminaron en una cárcel y condenados en febrero del 2018 por los jueces federal Héctor Fabián Cortés, Daniel Carelli y Alejandro Waldo Piña.
No había mucho para hacer: las pruebas eran contundentes en la instrucción y hasta uno de ellos, Rodríguez Andino, reconoció el hecho minutos después de iniciado el proceso.
La pena más alta fue para Rodríguez Andino, quien recibió 7 años y medio de cárcel por transporte y almacenamiento de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas y tenencia de drogas, debido a que, después del primer secuestro, le encontraron 4 kilos de marihuana en su casa de Guaymallén. Los otros dos sujetos también fueron hallados culpables por el tribunal y fueron sentenciados a 6 años.
El nombre “Walter” se transformó con el paso del tiempo en el personaje a identificar. En el debate oral, gracias a una serie de trabajos investigativos que previamente fueron informados al juzgado federal, los policías que trabajaron la causa confirmaron que se trataba de Walter Eduardo Bardinella Donoso, nacido en Mendoza el 30 de agosto de 1979.
Llegaron a su identidad porque lo tenían marcado en cuatro causas por comercio de drogas, por cotejos que realizaban de su voz en las escuchas que venían desarrollando durante más de un año y por su domicilio en Dorrego, Guaymallén.
Bardinella Donoso quedó con pedido de captura por estar sospechado de financiar el tráfico de la droga y, el 6 de marzo del 2020, el pedido de captura se hizo efectivo mientras manejaba un vehículo.
Ordenaron su detención en esta causa pero no pasó desapercibido con el paso de las semanas: gracias al secuestro de su teléfono celular, la PCN descubrió que existía un presunto entramado entre procesados de ciertos delitos como narcotráfico o contrabando, abogados y un facilitador con llegada al juez Walter Bento para arreglar beneficios procesales a cambio del pago de coimas en miles de dólares. Un informe detallando las comunicaciones que mantenía con su entorno llegó hasta los Tribunales Federales y se comenzó la instrucción.
La causa fue bautizada como “Bentogate” y por estos días tiene casi 30 procesados, entre ellos, como jefe de una asociación ilícita y con 15 casos de cohecho, al titular del Juzgado Federal Nº1. Este martes trascendió que se confirmó el procesamiento de uno de sus hijos y que el magistrado insistió –por segunda vez– a través de un escrito para que la causa llegue a juicio.
Este miércoles se inició el juicio contra Bardinella Donoso. Se dio lectura al requerimiento de elevación a juicio y la fiscal de Cámara María Gloria André solicitó ampliar la acusación por transporte de estupefacientes agravado por ser considerado organizador o financista y por la participación de tres o más personas.
Ante el pedido del Ministerio Público, la defensa solicitó suspender la audiencia que estaba prevista para esta jornada para preparar el caso ante los cambios que se requirieron y el tribunal hizo lugar, por lo que las partes volverán a encontrarse el lunes 19.
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En detalle
De la investigación de la PCN surge que venían realizando escuchas directas a la banda que, al parecer, tenía como objetivo llevar un cargamento de más de 244 kilos de marihuana hasta el Sur de la provincia. Los últimos días de agosto del 2015, dos hombres llamados Darío Rodríguez Andino (44) y Armando Guevara Altarmirano (28) salieron en un Gol blanco “marcando punta” a un camión Mercedes Benz que transportaba el cargamento y era conducido por Jorge Bartolaccini (43).
El plan era entregar la droga en Malargüe. Pero, los receptores de los panes quisieron cambiar los planes y fijaron un nuevo punto de encuentro. Sin embargo, los hombres que custodiaban y transportaban la carga decidieron no acceder a ese pedido porque era “muy peligroso”.
El repentino cambio de planes acrecentó la preocupación y los llamados al financista no tardaron en llegar. Las escuchas directas estaban activadas y recepcionaban todo el material probatorio.
Uno de los audios a los que accedió El Sol fue entre Walter Bardinella y su hombre de confianza, Rodríguez Andino. Uno se encontraba en el Sur y el otro, en el Gran Mendoza, dando las directivas.

Temprano, a las 6.51, Rodríguez Andino se comunicó con Bardinella Donoso y le detalló que los receptores de la droga querían que la llevaran hasta la provincia de Neuquén pero que no lo harían porque tendrían que recorrer 400 kilómetros más y era muy peligroso.
Al mismo tiempo, explicó que el “satelital” del camión detectaría la ruta que harían y esto dejaría en evidencia al chofer (Bartolaccini) porque no se encontraba autorizado para realizar recorrido, ya que el vehículo era de una empresa. Bardinella Donoso le dio la razón y le dijo que se quedara tranquilo, que hablaría con los hombres que iban a pagar por el cargamento.
La conversación permitió conocer el lugar donde se encontraba el Gol que marcaba punta para evitar ser capturados por la policía. Sin embargo, no lo consiguieron. La Justicia, que recibía toda la información de los policías de la PCN, autorizó que cortaran el viaje de ambos rodados.
Así fue como, el 31 de agosto del 2015, luego que descansaran en un hostel, los policías detuvieron a los hombres que viajaban en el Gol –Guevara Altamirano conducía– y también el camionero. Fue en un control en la localidad de El Sosneado cuando retornaban a Mendoza.
En el pesado rodado hallaron, en el sector de la camilla de la cabina, 346 paquetes de marihuana acomodados en cajas de cartón. El peso total de la droga llegó a 244,374 kilogramos. Por aquellos días, de acuerdo con la declaración de los policías en el debate, el kilo podía llegar a 3.500 pesos.
Detenido el trío en San Rafael, se realizaron allanamientos en sus domicilios. En la casa de Rodríguez Andino, del barrio San Javier, encontraron otros 4,800 kilogramos de droga.
De forma espontánea, la mujer del narco contó a los policías que “Walter Donoso” había entregado esa droga a su marido la noche del 30 de agosto, agregando que se movilizaba en un vehículo blanco.
Todo esto sirvió, con el paso del tiempo, para terminar de cerrar las sospechas y concluir que el hombre que era mencionado en cuatro investigaciones narco no era otro que Walter Eduardo Bardinella Donoso.
Salió el pedido de captura y, recién marzo del 2020, se hizo efectivo. Incautaron su teléfono celular y así surgió una nueva investigación en su contra, debido a que terminó procesado como miembro de una banda liderada por un juez federal.
