Matías Miralles, la víctima.

Policías de Investigaciones capturaron este martes a otro sospechoso del crimen por encargo del prestamista Matías Miralles, ocurrido a mediados del año pasado en la Cuarta Sección de Ciudad.

Se trata de Pablo Herrera, sindicado de conducir la moto en la que se movilizaba el presunto autor de los disparos que le quitaron la vida a la víctima, un menor de edad conocido como el Chongo, quien se encuentra alojado en el ex Cose por otro hecho violento.

Lo cierto es que a partir de las pruebas que surgieron en el último tiempo y que colocaron a estos dos jóvenes en la mira de los detectives de Homicidios, la causa giró hacia un crimen por encargo.

Fuentes judiciales indicaron que Lucas Segovia, el primer detenido que tuvo el caso, les prometió “merca y plata” a los dos sicarios a cambio de que le quitaran la vida a Miralles. Además, les proporcionó el arma de fuego que utilizaron para atacarlo.

Lucas Segovia está cada vez más complicado en el expediente.

Justamente, esa pistola 9 milímetros empleada en el asesinato del prestamista, resultó ser la misma que fue utilizada para darle muerte a Tomás Ignacion Paton (18) el 10 de abril de 2021 en el barrio 20 de Julio; así como también la dispararon en el tiroteo que se produjo en octubre ese mismo año durante el enfrentamiento entre barrabravas de Huracán Las Heras, en medio un partido contra Ferrocarril Oeste de General Pico y que terminó con el DT rival herido de bala.

Lo cierto es que Herrera quedó a disposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien lidera la pesquisa. El representante del Ministerio Público lo imputó por homicidio agravado por precio y promesa remuneratoria y ordenó que pase al penal.

La misma suerte correrá el menor de edad acusado como autor material de la agresión contra Miralles; mientras que a Segovia se le modificará el avoque de imputación, ya que en un comienzo había sido imputado sólo por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Con la nueva calificación, Herrera y Segovia deberán enfrentar a un jurado popular, en caso de que lleguen a juicio, y arriesgarán una pena a prisión perpetua.

El hecho

Todo ocurrió durante la siesta del 9 de junio del año pasado cuando la víctima se encontraba en un departamento que alquilaba en la calle Montecaseros de Ciudad.

Dos sujetos que se movilizaban en moto simularon entregar un pedido de comida, haciendo uso de una mochila de la aplicación Pedidos Ya, y atacaron a la víctima a través de una ventana de la vivienda.

Fueron tres los balazos de calibre 9 milímetros que le impactaron en el cuerpo y terminaron con su vida en poco tiempo.