Luciano Damián Farías Benítez es considerado un preso conflictivo. Tenía problemas con otros internos. Fue condenado en mayo de este año a seis años de encierro por tener en su poder en octubre del 2022, junto con otras personas, entre las que se encontraba un ex policía y estafador, 41 ladrillos de marihuana que pesaron 21,788 kilogramos.
Este joven de 24 años pasaba sus días en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cacheuta hasta este domingo después de las 13, cuando sufrió quemaduras en casi el 40 por ciento del cuerpo mientras permanecía en la celda Nº7, ubicada en la Unidad Funcional I, pabellón A.
El caso encendió las alarmas del Servicio Penitenciario y la Justicia federal: no están claras las circunstancias que provocaron las graves lesiones en el interno y por eso investigaban, principalmente, las teorías de si se trató de un hecho intencional o accidental. Policía Científica de Mendoza y también Bomberos de la jurisdicción trabajaron en el sector luego del hecho.
Lo cierto es que Farías Benítez quedó internado intubado en Terapia Intensiva del Hospital Lagomaggiore debido a la gravedad de las lesiones que presentaba en diferentes partes del cuerpo. “Su recuperación no será de un día para el otro y su vida estaba en riesgo”, detallaron fuentes nosocomio a este diario.
Por la información a la que accedió El Sol, el caso generó también una pesquisa administrativa interna para intentar apoyar la instrucción penal con los aportes de los penitenciarios que realizaron las primeras medidas e informes.

La reconstrucción señala que fue un celador penitenciario que vigilaba a los internos del sector, el que informó por teléfono que un reo que se encontraba de recreo le comunicó sobre un incendio que se había iniciado en la celda Nº7 después de las 13.20. En ese momento se vivían momento de tensión en el sector carcelario.
Allí se encontraba alojado desde hacía pocas horas Farías Benitez, el joven nacido el 21 de enero del 2000 y condenado el 23 de mayo por los jueces Tribunal Oral Federal Nº1 Alberto Daniel Carelli, Alejandro Waldo Piña y María Paula Marisi a seis años de cárcel por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la participación de tres o más personas organizadas para cometerlos.
Ante la gravedad del caso, tres guardiacárceles, entre los que se encontraban un inspector y un encargado de turno, llegaron hasta el pabellón para tomar contacto con la novedad aportada por el colega.
Uno de los agentes intentó rápidamente abrir la puerta de la celda accionando un mecanismo electrónico y no lo consiguió. Como no funcionaba el sistema, mientras Farías Benítez continuaba prendido fuego, dieron aviso por teléfono al comando central del área e ingresaron al pabellón para darle apertura manual.
El penitenciario corrió por el pabellón y abrió la puerta con sus manos, permitiendo de esta forma que el herido saliera del interior. Los otros penitenciarios exigieron al resto de la población carcelaria que se metieran a sus calabozos y algunos no hicieron caso a las órdenes, lo que complicó inicialmente las tareas en el edificio.
Fuentes del caso agregaron que luego los penitenciarios encendieron extractores de humo para ayudar en la ventilación del lugar y solicitaron que se active el sector médico de la prisión federal.
Después se sumaron más penitenciarios, como los integrantes de la División Control y Registro, y dieron con Farías Benítez en el patio del pabellón con evidentes lesiones. Lo trasladaron al Hospital Penitenciario Central y continuaron con los trabajos para extinguir las llamas en la celda, los que terminaron en pocos minutos. Se abrieron el resto de los calabozos y trasladaron a los internos que fueron testigos a otros sectores del penal, tal como señala el protocolo interno.
Otros cuatro reos que estaban cerca del hecho también fueron llevados para una evaluación médica y constaron que no presentaban heridas.
Por lo que aportaron las fuentes del penal lujanino, Farías Benítez se encontraba alojado temporalmente en ese sector. Había sido trasladado un día antes luego de permanecer alojado en el pabellón C, donde había protagonizado conflictos de convivencia con otros presos. Debido a esto, es que se investigaba si el hecho reciente se trató de un ataque premeditado, un accidente o un intento de autoeliminación.
Por los datos que agregaron las fuentes, Farías Benítez sufrió quemaduras en los brazos, cara y cuero cabelludo. Ordenaron su salida del penal de urgencia y primero fue alojado en el Hospital Central. Desde allí lo derivaron al sector del quemado del Lagomaggiore, donde un médico de guardia, especialista en cirugía plástica y reparadora, decidió que quede alojado en Terapia Intensiva, donde quedó internado e intubado con el 37 por ciento del cuerpo quemado por lesiones tipo A y B, “con pronóstico reservado”.
El “abogado carancho”: quién es el ex policía estafador que cayó con 21 kilos de marihuana
Los efectivos de la Unidad Investigativa de Guaymallén (UID) trabajaban una causa de robo agravado por escalamiento. Solicitaron un par de órdenes de allanamiento y la Justicia las autorizó. Ingresaron este miércoles a los domicilios de calle Las Heras y Rivadavia…
Un cargamento de más de 20 kilos de droga
El hallazgo del estupefaciente que lo mantenía tras las rejas se produjo el 19 de octubre del 2022, cuando efectivos de la Unidad Investigativa (UID) de Guaymallén trabajaban un caso de robo agravado y coordinaron con el Ministerio Público para realizar un allanamiento en una casa de calle Rivadavia de San José.
Buscaban a los sospechosos de un hecho de inseguridad y terminaron encontrando 41 envoltorios tipo ladrillos con cinta de empaque de marihuana. El peso total de la droga fue de 21,788 kilogramos. Cinco sospechosos quedaron detenidos. Entre ellos se destacaron un policía exonerado llamado Ricardo Fabián Farías Guiñazú, que en el 2018 había sido denunciado como estafador serial.
Tal como publicó El Sol por aquellos días, los pesquisas que lo conocían destacaron que sus maniobras preferidas eran hacerse pasar por abogado del mejor estilo “carancho” y ser amigo del gobernador Alfredo Cornejo. Por esos fraudes fue sentenciado a cuatro años de cárcel.
Ya en libertad, estuvo involucrado con el cargamento de cannabis sativa y por eso llegó a juicio con el resto de los procesados. El 23 de mayo de este año, Farías Guiñazú fue sentenciado a seis años de cárcel. Misma pena recibió Luciano Damián Farías Benítez, quien se encontraba en el domicilio junto con una joven identificada como Karen Soledad Ríos (28), quien también fue condenada a tres años y medio de prisión.
El caso tuvo a otros hallados culpables: se trata de Brian Jason Flores (26) y Elio Luis Flores (27), quienes también fueron condenados a tres años y medio por como partícipes secundarios de tenencia de drogas agravada por la participación de tres o más personas.
