El fiscal de Violencia de Género Daniel Carniello fue apartado este jueves de la causa que investiga a la denuncia por amenazas, maltratos y abuso sexual contra Juan Antonio Cacho Garay. Días atrás, el representante del Ministerio Público que estaba liderando la instrucción, fue recusado por Verónica Macías, ex pareja del humorista mendocino.
De acuerdo con la presentación que realizó la mujer a través de sus abogados, hubo una “pérdida de objetividad” por parte de Carniello, destacado que no acompañó diversos pedidos realizados por parte de la querella, como la revocación de la detención domiciliaria que actualmente goza Garay.
En principio, Carniello no coincidió con los querellantes y rechazó su propia recusación. Sin embargo, luego de eso, la fiscal Paula Quiroga, subrogando al fiscal adjunto de la Procuración, Gonzalo Nazar, fue quien hizo lugar al pedido de los abogados de Macías y separó al investigador de la causa.
Así las cosas, el expediente pasó a la órbita de la fiscal Mónica Fernández Poblet, quien a partir de este jueves ya quedó a cargo de todas las actuaciones que se desarrollan alrededor de las denuncias contra Garay, por las que también se encuentra imputada la ex empleada de la Legislatura Sandra Astudillo Staffolani.
El caso se conoció a principios de abril cuando Macías se presentó en una sede judicial y sostuvo que sufría amenazas con arma y maltratos por parte del comediante.
A partir de los dichos de la mujer, Garay fue detenido y se le hallaron varias armas, por lo que fue imputado y quedó en libertad. No obstante, Macías fue ampliando de a poco sus testimoniales y sumó información sobre supuestos abusos sexuales que venía padeciendo desde hace tiempo por parte del humorista y personas de su entorno.
Así, Garay fue nuevamente detenido, quedó con prisión domiciliaria y luego cayó Astudillo, quien fue sindicada como partícipe de las vejaciones y amenazas contra Macías en el marco de “fiestas” sexuales que eran organizadas por su ex esposo.
