Dos malvivientes cayeron la mañana de este miércoles con el arma reglamentaria robada hace más de dos años a un gendarme, luego de un tiroteo en Las Heras. Los sospechosos habrían atacado a otro joven, a quien no lograron herir. También les secuestraron una chuza.
Todo comenzó alrededor de las 11 cuando policías de la Comisaría 36ª fueron alertados por una vecina del barrio 20 de Julio sobre dos sujetos efectuando numerosas detonaciones de arma de fuego.
Cuando los uniformados se desplazaron hasta el lugar, detectaron a los sospechosos dándose a la fuga, por lo que se inició una intensa persecución por ese sector lasherino.

La carrera para atrapar a los malvivientes desembocó en una vivienda de calle Lisandro Moyano y callejón Morales, a la cual se introdujeron con la intención de ocultarse.
Pese a eso, con autorización del propietario, los efectivos entraron al inmueble y aprehendieron a los dos individuos, de 21 y 27 años.
Al requisarlos, descubrieron que tenían una pistola calibre 9 milímetros, la cual tenía un cargador con 5 proyectiles. Al verificar el número de serial, se logró constatar que se encontraba pedida por la Justicia federal, ya que había sido sustraída en febrero de 2022 a un efectivo de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA).


Asimismo, los maleantes portaban una chuza de fabricación casera, tipo tumbera, que consistía en un palo de madera con la hoja de un cuchillo, de unos 30 centímetros, en uno de sus extremos. Mientras que también les secuestraron sus dos celulares, indicaron las fuentes policiales.
Por su parte, los funcionarios tomaron contacto con un hombre, de 43 años, a quien habrían estado dirigidos los disparos, que marcó a unos tales “Brian y Jeremías” como autores del ataque, coincidiendo con los nombres de los dos detenidos, agregaron.
Los dos sospechosos fueron trasladados a una dependencia de la zona, donde quedaron alojados a disposición de la Oficina Fiscal Nº 6.
