En una encuesta nacional, realizada por Marketing & Estadísticas durante el mes pasado, el 43% de los entrevistados evaluó como negativas las medidas sanitarias tomadas por el gobierno nacional. Este guarismo es el peor que se observa en la serie de tiempo.
A modo de ejemplo, en mayo del año pasado dicho rechazo era solo de 17% y la evaluación positiva 66%. Dato que contrasta con el 37% que en marzo consideraba las medidas como positivas. La diferencia de ambos datos arroja una pérdida de aceptación de 29 puntos en tan solo 9 meses.

Respecto a la inscripción e inoculación en el Plan Nacional de Vacunación, existe una alta incidencia en los mayores de 60 años, pero también una alta influencia del nivel educativo alcanzado.
Sobre el total de la población, el 10% fue vacunado y hay un 30% adicional que se inscribió, pero aun no la recibió. Según este informe el 18% mayores de 60 ya las recibió y el 55% se inscribió.
Sin embargo, de la población que no terminó la secundaria -en principio los más vulnerables- solo 4% la recibió (contra el 10% general) y el 21% se inscribió (contra el 30% de la general).
Por oposición, los de mayor nivel de instrucción se inscribieron más que el promedio general y por incidencia también fueron más vacunados que el promedio. El 14% de los que tienen estudios universitarios y el 13% con títulos terciarios recibieron la vacuna contra un promedio general de 10%.

Perfil de los votantes
La imagen de la vicepresidenta tiene Cristina Fernández de Kirchner un nudo duro de seguidores que alcanzan el 33% pero también un muy alto registro de rechazo del 57%. Como herramienta metodológica se determina un resultado neto entre el porcentaje negativo y el positivo (apuntado en el tope de cada columna de análisis). La diferencia general entre ambos es de -24 puntos.
Cuando se analizan los netos que dan positivo surgen dos datos destacados de toda la serie. Uno de ellos, es el 43% positivo que obtiene en la población joven que va entre los 17 y los 39 años, frente a 42% de rechazo. Si bien la diferencia es exigua, es donde tiene mayor aceptación.
El otro dato relevante, es el 49% positivo que surge en el nivel educativo; es la población que no concluyo la instrucción secundaria donde Cristina tiene mayor imagen positiva. Cabe resaltar como dato de magnitud que el 24% del total de la población mayor a 17 años en la Argentina no concluyo sus estudios secundarios.

Respecto al presidente Alberto Fernández existe una situación análoga a la de Cristina. La diferencia entre la imagen positiva (33%) y la negativa (51%) es de -17%.
Al igual que su vice, los niveles netos positivos se vislumbran entre los más jóvenes con una diferencia neta de 4 puntos, dato que surge de la diferencia entre 41% positiva y 37% negativa. También son los que no concluyeron su educación secundaria el segmento que tiene una imagen positiva (47%) más que negativa (27%).

El volumen electoral en esta franja etaria de sub 39 es muy importante, dado que alcanza el 40% de los habilitados a emitir sufragio.
Respecto a la oposición, quien mejor imagen proyecta a nivel nacional es Horacio Rodríguez Larreta. Con una imagen positiva del 45% de la población es el político que mayor aceptación tiene si se contrasta este dato con el 26% que lo rechaza.
Si bien estas diferencias son positivas en todos los segmentos, Rodríguez Larreta obtiene mayor ventaja en los segmentos mayores a 40 años y en los de mayor formación (estudios terciarios y universitarios).

La política de la oposición que sigue a Rodríguez Larreta en imagen positiva es la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien proyecta una imagen positiva del 46% contra una negativa del 36%.
Si bien esta diferencia positiva se mantiene en casi todos los cortes, son los sub 39 los que tienen mayoritariamente una evaluación negativa de 42% contra una positiva de 30%.

El trabajo de campo de esta encuesta nacional se llevó a cabo entre el 19 y el 30 de marzo 2021 y tuvo una tasa de respuestas efectivas de 1.225 casos. Las respuestas provinieron en un 33% del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto del interior del país.
