La visita del presidente Kirchner es, sin dudas, un condimento extra y muy sabroso para quienes siguen de cerca la información política y el verdadero aquelarre en el que se ha transformado la interna de la UCR. Sin embargo, como cada vez que el presidente toca tierra en algún lugar lejano a la Capital, seguramente la visita vendrá acompañada de una catarata de anuncios de obras públicas y millones y millones de pesos involucrados.

    Ante esta segura catarata de anuncios presidenciales, que será seguramente similar a la de visitas anteriores, bien vale ejercer el derecho de ciudadanos y reclamar la concreción cierta y concreta de las obras. La política de estos tiempos suele ser un festival de anuncios que pocas veces se concretan, Mendoza, en los últimos tiempos, concretó obras largamente esperadas y postergadas, y también se llenó de promesas que soló el futuro sabrá qué grado de realidad tienen.