El Concejo Deliberante capitalino aprobó ayer la línea dura en la ordenanza contra el tabaco en el ámbito capitalino. El Senado le dio media sanción a una ley en la misma dirección y el Concejo de Godoy Cruz sigue los mismos pasos. Es cierto, como ya expresamos aquí alguna vez, que el destino de prohibir el tabaco en lugares públicos es inexorable, porque es una tendencia mundial.

    Pero (definitivamente, es una palabra que siempre aparece en la gestión en nuestra provincia) el problema será, otra vez, la aplicación, la forma en que se llegó a esta ordenanza. Sin dudas, el control será imposible y la aplicación, poco menos, porque no es de sorprender que pronto aparezca la judicialización del tema y, sobre todo, porque no hay todavía cultura ni preparación ciudadana para aplicarla. Se ha dicho, el camino de la prohibición de fumar en lugares públicos llegará, pero hacerlo mal nos puede llevar a un nuevo fracaso, del cual será muy difícil de volver.