Después de 27 años de fabricación ininterrumpida en el país, la Citroën Berlingo y la Peugeot Partner dejaron de producirse en las plantas argentinas de Stellantis el mes pasado. La noticia podría haber significado el final de dos de los utilitarios más vendidos del segmento, pero la compañía decidió sostener ambos nombres con una estrategia distinta: reemplazarlos por la generación actual del modelo, fabricada en España e importada para el mercado local.

El anuncio llega con un dato que sorprende en un contexto de fuerte presión inflacionaria sobre el sector automotor: pese a tratarse de un vehículo completamente nuevo, con mejoras estructurales y de equipamiento, el precio de lista se mantuvo sin cambios. Tanto la Berlingo como la Partner se ofrecen por $38.860.000, el mismo valor que tenían las versiones fabricadas en el país. Ya están en Mendoza.
Un modelo más grande y mejor equipado
El salto generacional se nota, sobre todo, en las dimensiones. La versión que llega a la Argentina corresponde a la variante de distancia entre ejes larga que Stellantis comercializa en Europa, con 2,96 metros entre ejes, casi 25 centímetros más que el modelo anterior. Eso se traduce en una cabina más amplia, tanto en altura como en ancho, y en la posibilidad de sumar un tercer asiento central en la fila delantera, que puede convertirse en mesa de trabajo o apoyabrazos.
La capacidad de carga también mejoró: el volumen disponible llega a 3,9 metros cúbicos, con una carga útil de 865 kilos. Según remarcó la marca, la estructura del vehículo es ahora más sólida. En materia de equipamiento, ambas versiones suman de fábrica frenos a disco en las cuatro ruedas con freno de mano eléctrico, llantas de acero de 16 pulgadas, aire acondicionado, control crucero, levantavidrios eléctricos delanteros, pantalla multimedia de 10 pulgadas, cámara de retroceso y sensores de estacionamiento, además de doble airbag frontal y monitoreo de presión de neumáticos.
Mismo motor, distinta personalidad según la marca
A diferencia del salto en diseño y equipamiento, la mecánica no tuvo cambios: ambos modelos siguen utilizando el motor diésel 1.6 HDi FAP de 92 CV, asociado a una caja manual de cinco velocidades. Es la opción que Stellantis considera más conveniente para el uso comercial intensivo al que suelen destinarse estos vehículos.
Las diferencias entre la Citroën Berlingo y la Peugeot Partner pasan, en cambio, por el diseño y la experiencia de manejo. La Partner conserva la identidad i-Cockpit de Peugeot, con un volante más pequeño y un tablero ubicado en una posición más elevada. La Berlingo, en tanto, apuesta a un esquema más tradicional, con un volante de mayor diámetro y el tablero en una posición más baja. Por fuera, cada una mantiene el lenguaje de diseño propio de su marca en el paragolpes delantero.


Por el momento, ambos modelos solo se ofrecen en versión furgón, sin variante para pasajeros. La garantía es de dos años sin límite de kilometraje y, mientras se completa el recambio en los concesionarios, todavía pueden conseguirse algunas unidades de la generación anterior.
