Agosto es el mes del Pinot Noir a nivel mundial, y esta semana se celebra su día internacional: una fecha pensada para destacar a una de las variedades más prestigiosas -y complejas- del universo vitivinícola. En esta nota, un recorrido por distintas etiquetas según estilo, perfil de sabor y precio.
Originaria de la Borgoña francesa, la Pinot Noir es una variedad de piel fina, especialmente sensible al clima y a las condiciones del lugar donde se cultiva. Esa capacidad para reflejar las particularidades de cada terroir es, justamente, una de las características que explica la fascinación que genera entre productores y consumidores.
En Argentina encontró especialmente buenas condiciones en regiones de clima fresco, como la Patagonia, aunque también ofrece expresiones singulares en distintas zonas de altura de Mendoza.
En su día internacional, tres bodegas locales proponen sus versiones de esta cepa elegante y versátil.
Terrazas de los Andes: elegancia de altura en el Valle de Uco
Con más de tres décadas explorando las terrazas de la Cordillera en busca de los mejores terroirs de altura, Terrazas de los Andes encontró en el Pinot Noir una de las expresiones más refinadas de su filosofía: elaborar vinos que transmitan el carácter del lugar donde nacen.
“Estamos viendo un consumidor que busca vinos cada vez más frescos, más precisos y con una identidad de origen muy marcada. En ese contexto, el Pinot Noir está ganando protagonismo porque reúne todas esas cualidades, además de que es un vino que funciona tanto para una comida informal como para una experiencia gastronómica más sofisticada”, señala Lucas Löwi, Director General de la bodega.
Su equilibrio natural —acidez vibrante, taninos sedosos y una delicada expresión aromática— lo hace tan versátil que puede acompañar desde pescados grasos como salmón o trucha hasta risottos de hongos, aves, vegetales asados, quesos de pasta blanda o postres con chocolate y frutos rojos.
El Reserva Pinot Noir proviene de parcelas de altura en Caicayén y El Espinillo, en el Valle de Uco, ubicadas entre los 1.230 y 1.650 metros sobre el nivel del mar, donde las bajas temperaturas y la amplitud térmica permiten una maduración lenta. El resultado es un vino brillante, fresco y afrutado, con aromas de cereza, guinda y frutilla, textura sedosa y un paso de boca jugoso.
Precio: sugerido: $18.550.

UNO Pinot Noir: el encuentro de dos terroirs del Valle de Uco
Antigal Winery & Estates celebra el día internacional de la cepa con Uno Pinot Noir, una etiqueta que refleja el carácter de los viñedos mendocinos y la evolución de una de las líneas más reconocidas de la bodega.
“Hoy el consumidor busca vinos con identidad, frescura y equilibrio. Este Pinot Noir nace como una respuesta a esa evolución. Es un vino que privilegia la tensión, la expresión del terroir y una gran facilidad para beber, sin resignar personalidad”, explica Paula “Pupi” González, enóloga de la bodega.
El vino nace de la combinación de dos zonas del Valle de Uco: Altamira, a 1.100 metros sobre el nivel del mar, y San Pablo, a 1.500 metros. Los suelos pedregosos y poco profundos de Altamira aportan estructura, mineralidad y delicadas notas florales, mientras que San Pablo suma tensión, textura y una marcada frescura natural, favorecida por la altitud y la presencia de carbonato de calcio.
La cosecha es manual y la uva se enfría apenas ingresa a la bodega, antes de una cuidadosa selección de racimos. La fermentación se realiza en tanques de acero inoxidable con un 15% de racimo entero, técnica que suma complejidad y estructura. Durante la crianza, cada componente sigue su propio recorrido: el vino de San Pablo permanece seis meses en foudre, mientras que el de Altamira evoluciona en tanques de acero y barricas usadas, hasta lograr una integración armónica.
Precio: $17.200. En vinotecas de todo el país y en la tienda online de Antigal.

Kaiken Ultra Pinot Noir: la Patagonia se hace vino
Kaiken Ultra Pinot Noir es el primer vino de la bodega elaborado con uvas 100% provenientes de Neuquén, en la Patagonia argentina. Las uvas nacen en Añelo, una zona de clima semiárido y muchas horas de sol, con suelos aluvionales, mientras que la vinificación se realiza en Mendoza. Así, la etiqueta conecta dos regiones vitivinícolas y combina la frescura característica de su origen patagónico con la experiencia mendocina de la bodega.
De perfil aromático intenso, presenta notas de frutas rojas frescas y un sutil carácter herbal, y en boca resulta elegante, fresco y persistente. “El Pinot Noir es una de las variedades más desafiantes y elegantes de trabajar. Este vino simboliza nuestro compromiso por innovar y expresar lo mejor de cada región y de esta cepa puntualmente, logrando un equilibrio único entre la frescura patagónica y la experiencia mendocina”, explica Juan Pablo Solís, enólogo de Kaiken.
Precio: sugerido $28.600.

