En la frontera entre Ciudad y Godoy Cruz abrió sus puertas un local que evoca una “verdadera” historia de amor francés. Ubicado en calle Pascual Segura 2050, Paulette & Plantine es un verdadero “café jardín” mendocino con un toque parisino.
El nuevo espacio gastronómico se instaló en el local donde antiguamente funcionó el café La Barka. Como lo definen en sus redes, es “una esquinita parisina. Su café jardín para jugar con los sentidos. Muchas flores, macarons y vinito mendocino”.
El nombre de esta cafetería está inspirado en una ficticia historia de amor entre la pastelera Paulette Lefevre, apasionada por los macarons y Plantine Duval, botánico excepcional que creía que las plantas tenían personalidad propia y respondían a la música. La leyenda cuenta que “la pareja se conoció en Francia, donde nació su romance, y decidieron trasladarse a Mendoza para dar vida a este café inspirado en la elegancia parisina”.


El negocio es una creación de 4 emprendedores mendocinos: Lucas Riccardi, Martina y Lucas Mercol y Ailén Barello, quienes explican: “El público se va a encontrar con una experiencia inmersiva, donde la gastronomía será una fiel compañera de la historia que estos dos personajes ficticios, Paulette & Plantine, tendrán para contarnos. Cada rincón del lugar se pensó para poder ir develando de a poco una pequeña parte de la historia de quienes dan nombre al café”.
La ambientación del local se destaca por su decoración única, diseñada para contar esta historia de amor. Colores vibrantes, texturas armónicas y grandes flores que capturan la atención de inmediato, crean un ambiente distinto.
En “Paulette & Plantine” se pueden disfrutar variedad de tés, cafés fríos y calientes, y una pastelería de autor en la que los macarons de dulce de leche y coco, chocolate, frambuesas y pistachos, elaborados artesanalmente, son los protagonistas. Todas las promociones tienen nombre de flor, como no podía ser de otra forma, y así es posible pedir una promo margarita, rosa, jazmín o tulipán, entre otras.

Además, el menú incluye opciones como arepas y chipá, preparados con el mismo esmero, panificados clásicos y otras especialidades como tortitas mendocinas, medialunas, croissants, tostones de pan saborizado y pastelería de autor. Importante: también ofrecen panificados sin TACC.
Por las noches, el café se transforma para ofrecer pequeñas delicias, tapas de la casa, variedad de platitos (bondiola, buñuelitos de zucchini, pollo crispy y mortadela grillada, entre otros) y cócteles, combinando el encanto parisino con la esencia mendocina, representada especialmente por su cuidada selección de vinos locales de distintas bodegas.
El horario de atención del local es de lunes a sábados de 9 a 14 y de 17 a 22, mientras que los domingos abren de 9 a 14.
Instagram: paulette.plantine.
