En un paso estratégico clave para consolidar su competitividad en el mercado vitivinícola internacional, Mendoza Vineyards anunció la obtención de las certificaciones BRCGS e IFS, las normas de seguridad alimentaria más rigurosas y demandadas por los grandes compradores globales.

La compañía -que forma parte del grupo internacional Origin Global Distribution (propietario también de la emblemática Finca La Anita en Argentina, además de bodegas en Suiza y Sudáfrica)- superó las auditorías con los estándares más altos de la industria, logrando una calificación AA en BRCGS y el estatus de Higher Level en IFS.

La llave maestra para el retail internacional

Estas certificaciones funcionan como un pasaporte obligatorio para ingresar y sostenerse en las góndolas de gigantes del retail como Lidl, Tesco o Sainsbury’s. Nacidas en Europa y el Reino Unido para estandarizar a los proveedores de marcas propias y grandes superficies, exigen calificaciones de excelencia para validar el ingreso de los productos.

“Consideramos que es una noticia de gran valor para todo el sector. Estas certificaciones son la llave maestra para los mercados de Europa y el Reino Unido. Además, generan una confianza superior en EEUU y América Latina, ya que garantizan trazabilidad total e inocuidad alimentaria desde nuestra bodega en Mendoza hacia el mundo“, destacó Rodrigo Bos, Gerente de Operaciones de Mendoza Vineyards.

Inversión y cultura de inocuidad

Para alcanzar este hito la bodega, ubicada en el carril Rodríguez Peña, llevó adelante un plan integral de inversiones. Los desembolsos se destinaron a la optimización del volumen de almacenamiento en vasijas, mejoras tecnológicas en la línea de fraccionamiento para asegurar puntos de control críticos, y una fuerte actualización de la estructura logística y los sistemas de calidad.

“Estos resultados evidencian la solidez de nuestro Sistema de Gestión de Calidad, el compromiso de la Dirección de la empresa y una cultura de inocuidad alimentaria consolidada en todos los niveles de la organización“, explicó por su parte Celina Rosas, jefa de Control de Calidad de la compañía.

Según detalló la especialista, el proceso exigió un riguroso respaldo documental: “Para garantizar la trazabilidad, realizamos un intenso trabajo donde cada tarea tiene asociado un procedimiento y registros estrictos de cada labor”.

Durante las auditorías se evaluaron aspectos no negociables de la industria actual, incluyendo la implementación del plan HACCP (Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control), auditorías internas, gestión de proveedores, control de alérgenos y programas de higiene.

Asimismo, se incorporaron herramientas de vanguardia como Food Defense y Food Fraud, diseñadas específicamente para prevenir amenazas, adulteraciones o vulnerabilidades en cualquier eslabón de la cadena de suministro.

Con este logro, Mendoza Vineyards reafirma su posición como un elaborador de alta confianza y versatilidad, capaz de responder a los contratos internacionales más exigentes del sector.

Acerca de las normas

  • BRCGS (Brand Reputation through Compliance Global Standards): creada en 1998 por la Asociación de Minoristas Británicos, unificó los criterios de seguridad e inocuidad, convirtiéndose en el estándar global de referencia para el retail.
  • IFS (International Featured Standards): lanzada en 2003 por las asociaciones de distribuidores de Alemania, Francia e Italia, es la contraparte continental europea de BRCGS para garantizar la calidad en marcas propias y grandes cadenas.