Israel y el Líbano acordaron la implementación de un nuevo alto el fuego, tras semanas de conflictos en la zona sur de el segundo país. La implementación está condicionada al cese total de los ataques de Hezbolá y a la retirada de todos los miembros de ese grupo del sector sur del río Litani.

Ambas partes acordaron, siguiendo las directrices de Estados Unidos, acelerar la creación de zonas piloto en las que las Fuerzas Armadas Libanesas tomarán el control exclusivo del territorio, excluyendo a todos los actores no estatales“, expresa un documento que se dio a conocer tras el cónclave, en referencia a las células de Hezbolá.

Además del cese al fuego actual, las partes discutieron un marco de seguridad de largo plazo destinado a garantizar la soberanía y la integridad territorial de ambos Estados. Este esquema contempla “el desmantelamiento de grupos armados no estatales y la prevención de su reaparición”.

Las negociaciones tienen tres partes e incluyen a las autoridades de Estados Unidos. De hecho, el acuerdo fue alcanzado tras una reunión en Washington. Además, tanto Israel como el Líbano se comprometieron a celebrar una nueva ronda de diálogos en la capital estadounidense el lunes 22 de junio.

El mes pasado, representantes de los dos bandos habían acordado un alto el fuego, pero las hostilidades continuaron, y ahora con la mediación de Estados Unidos, llegaron a nuevo acuerdo.

Israel y Líbano reafirmaron que no tienen ninguna intención hostil el uno hacia el otro y se comprometieron a continuar las negociaciones directas para generar confianza, resolver todos los problemas pendientes y trabajar para lograr un acuerdo integral entre los dos países”, señaló un comunicado difundido por el Departamento de Estado.

Con información de Infobae y Noticias Argentinas.